
El mundo de los ordenadores portátiles está controlado por los multinacionales. Los fabricantes son pocos, grandes y, como están perdiendo dinero, agresivos en su oferta.
No sólo eso, una de estas grandes, Apple, es considerada como la gran innovadora del sector, copando esa parte también.
Por otra parte, los fabricantes de software también son grandes, conocidos y dominantes, aunque es verdad que el fenómeno freeware está tomando cada vez más cuota.
En este contexto, es difícil pensar que una empresa pequeña pueda encontrar su hueco.
