En estas páginas hace poco hablamos del intento por parte de Telefónica de España de convencer a su socio, Portugal Telecom (PT), de vender su parte de la empresa telefónica de Brasil que controlan conjuntamente, Vivo.
Los alto directivos de PT inmediatamente designaron este intento de compra como hostil que, como he hablado en estas páginas, quiere decir que estos están en contra de la venta. Al final, los directivos de PT tuvieron que aceptar un voto de sus accionistas, algo que no querían hacer. Increíblemente, aquí tenemos los directivos de una empresa haciendo todo lo que estaba en sus manos para impedir que sus propios accionistas puedan decidir sobre una operación que les concierne directamente a ellos.
Aunque les forzaron a permitir un voto a sus accionistas, los propietarios de la empresa y jefes de los directivos, como estos no querían vender, iniciaron una campaña para minar los derechos de sus accionistas.


Portugal Telecom, la “Telefónica” portuguesa y, precisamente,