Los políticos tienen bien aprendida la lección. Se deben usar sistemáticamente determinados términos, determinados conceptos, para que, independientemente de su correspondencia con la realidad, vayan calando en la sociedad. Así, en los últimos años desde el PSOE se han usado expresiones como crispación, o derecha extrema para referirse al PP. Este, en la época de Aznar, acuño el latiguillo de despilfarro y corrupción. Y lo uso tanto, que hasta los guiñoles de Prisa hacían chanzas sobre él mismo.
Lo gracioso es que el editorial de hoy de El País me ha recordado sobremanera al famoso eslogan. La gente de El País esta escandalizada a cuenta de que TVE, en colaboración con la Forta y Mediapro, se haya llevado el gato al agua de la Champions League. Les cuesta creer como una Televisión Pública, que ha tenido que ser salvada del abismo por el Gobierno, que ha obligado a todos los españoles a hacerse cargo de una deuda colosal, intervenga en el mercado privado de esta manera, distorsionándolo. Vamos, que lo cuentan ellos pero que muy bien. Y coincido plenamente con sus argumentos. Casi se me escapa una lagrimita. Estoy emocionado. Y preocupado a ver si se nos han vuelto liberales.

Nada más leer esto, lo primero que pensé fue “pero, ¿Sogecable no era ya de Prisa?”. Pozí. Concretamente, el grupo mediático que en su día fundara Jesús de Polanco tenía hasta hace unos días algo menos del cincuenta por ciento de la compañía que opera Digital +, cuenta con una amplia red de televisiones locales y produce canales como Cuatro y los temáticos 40TV, Caza y Pesca, etcétera. Hace unos días, como decía, llegó a un acuerdo con Eventos S.A, cuyo 2,94% otorga a Prisa una posición de mayoría.
Hoy los herederos de Jesús de Polanco, fallecido hace un mes, han comunicado a la CNMV que en un periodo de 10 años no venderán las acciones que disponen del grupo PRISA, lo que viene a dar estabilidad a la compañía.