
Las empresas cambian su negocio, una y otra vez, aunque no es habitual que lo reconozcan. Por ejemplo Indra se dedica a tecnologías de la información, pero si no recuerdo mal en algún momento de su historia fabricaron productos que no tenían nada que ver con su actividad actual. Pero las mutaciones no ocurren sólo en las grandes empresas, sino también en el pequeño negocio.
Un buen ejemplo de esto son las agencias inmobiliarias, crecieron como setas durante el boom inmobiliario, parecía que en cada esquina tenía que haber una, ahora quedan pocas, y lo qué es más, algunas han llegado a cambiar su actividad, en algún caso completamente, tenían esa opción o que las fuerzas de la competencia y la crisis acabaran con ellas.
