¿Tocará o no las pensiones el gobierno de Rajoy?

Síguenos

Deuda pública española 1940 - 2012

Aunque el presidente Mariano Rajoy ha asegurado una y otra vez que “no tocará los fondos de pensiones” el tema está que arde y ayer se filtró que el gobierno estudia dos mecanismos para recortar este gasto en al menos 4.000 millones de euros al año y dar una señal de clara disciplina financiera a los jerarcas de la troika. No sería la primera vez que el presidente Rajoy miente, pero sí sería una de las últimas cartas que el gobierno se juega para contener la masiva fuga de capitales y el acelerado aumento del déficit y la deuda pública (ver gráfica).

Esto es porque la próxima semana será la más dura del gobierno de Rajoy en la cual deberá convencer tanto a los jerarcas de la troika como a los inversores de que ha creado un muro de contención lo suficientemente sólido como para resistir los ataques especulativos. Por un lado se dará a conocer el resultado de la auditoria que se espera declare que la banca necesita no más de 60.000 millones de euros de capital fresco y que el gobierno puede recurrir a discreción con los 40.000 millones de euros restantes del paquete de ayuda. Junto a esto, debe entregar un programa sólido de recortes que evite la aplicación de más mano dura desde el exterior. Aquí podrían entrar los recortes a las pensiones.

Por cierto que esta vez el gobierno no utilizaría la palabra “recortes”, con la que ha sido estigmatizado, para dar a conocer el plan que difundió inicialmente Reuters y The Guardian y luego El Economista. Según estos medios, el plan presentaría dos lineas de acción: por un lado adelantar el aumento en la edad de jubilación desde los 65 años actuales a los 67 años, acelerando un proceso previsto a realizar en forma paulatina durante los próximos 15 años, a unos pocos años.

Por otra parte, se buscaría congelar el monto de las pensiones desindexándola de la inflación y de las revalorizaciones presupuestarias. Con esto, el gobierno se evitaría el reajuste de las pensiones de acuerdo a la subida real del IPC y de los incrementos presupuestarios. Como vemos, la palabra “recorte” no figura en ningún lado dado que para las autoridades esto no constituiría recorte sino mero “congelamiento” y “aceleración de proceso”.

Si bien el gobierno se ha encargado de desmentir la información, lo cierto es que el duro golpe de la crisis financiera le ha significado elevar 2,5 veces la deuda publica que se hallaba en minimos el año 2007. En la gráfica se aprecia el desarrollo de esta deuda desde 1940 hasta hoy y a lo largo de estos 72 años se destaca el paulatino descenso de la deuda pública desde el fin de la guerra civil hasta mediados de los años 70. Pero la arremetida de políticas más laxas y el ascenso del neoliberalismo en los 80, también llevó a España al descalabro como ocurrió con gran parte del mundo. Y hoy, al borde del precipicio, los gobiernos echan mano a todo lo que tienen, incluyendo los esforzados ahorros de los trabajadores para contener la ola destructiva de la crisis.

Si el gobierno no muestra cartas sólidas de equilibrio presupuestario la próxima semana, deberá apelar a un rescate forzoso por parte de la troika. Esto implicará medidas de ajuste aún más draconianas como ha sido en Grecia y Portugal, que han visto incrementar el desempleo y el empeoramiento en la calidad de vida. Esto es porque los rescates financieros son sólo un apoyo a la banca y nada hacen por la economía real. La sola idea de postergar la edad de jubilación es algo que aumentará el desempleo, que ya se encuentra en el 25%. No es más que otra medida desesperada que solo amplifica los problemas sin ofrecer una solución real ni al desempleo, el crecimiento o la inversión.

Más información | Reuters, El Economista, The Guardian

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

26 comentarios