
Lo cierto es que las agencias calificadoras (Fitch Ibca, Moody´s y Standard and Poors) están teniendo un annus horribilis, que diría Isabel II. La crisis subprime ha golpeado la piedra angular de su negocio. La credibilidad. Muchas miradas se han dirigido a este oligopolio que explota un negocio jugosísimo: La calificación crediticia de todo tipo de entidades(empresas,estados,organismos públicos, etc…) y de sus emisiones de deuda. Un negocio donde nadie les tosía, donde cobraban a base de bien de estas entidades, y donde les bastaba con arquear una ceja para encarecer sustancialmente la financiación de la empresa más potente. Y todo ello se basaba en la mencionada credibilidad, en su rigor, en su independencia, de la que habían hecho gala bastantes veces.
Pero hete aquí que estalla la crisis hipotecaria norteamericana. Y parte de ese crisis tiene su explicación en la creación, uso y abuso de nuevos productos de titulización de hipotecas. Productos que muchos gestores de fondos compraban confiados en la calificación de estas agencias, ya que en la hoja de ruta de estos fondos, en su política de inversión se suele hacer mención expresa a la la calificación crediticia que deben tener los títulos en los que invierten . Y parece ser, que en opinión de muchos, las notas con las que calificaban a estas emisiones de deuda con garantía hipotecaria estaban muy lejos de corresponderse con cualquier valoración prudente. Pero claro, los emisores eran los grandes bancos de inversión de EEUU, y seguramente a esos, y a sus golosisimos honorarios, era más difícil decirles que no que a una empresa de un pequeño país europeo. La acusación esta clara: En el mejor de los casos, callaron demasiado.
Pues parece que hay quien esta dispuesta a enmendarlo. Y una vez más elige España para ello. Pero la fastidia bien fastidiada. Los hechos son los siguientes:
Mal. Muy mal. No se puede acusar, sembrar la desconfianza y no dar la cara. Si esas entidades existen, den sus nombres. Y si no, que callen. El escaso prestigio que le quedaba a Moody´s se ha ido al garete. ¿Alguien se acuerda de los Arturos?
De regalo, una adivinanza, aplicando los criterios de Basilea, ¿qué entidad financiera española presenta el mayor ratio de capital de máxima calidad?