Qué casualidad. ¿Será una maldición? Hace ahora prácticamente un año escribía esta entrada: Confirmado, los banqueros son hijos de El Maligno. Me refería una joya (por llamarla de algún modo) de videoclub cutre (¿hay alguno que no lo sea?). La película en cuestión tenía la virtud de mostrar la verdadera naturaleza de un banquero: la de asesino en serie, ballesta en ristre. Afortunadamente, la cosa mejoró años después con American Psycho, pero el encanto de los pioneros, ese aire naif, se perdía.
El caso es que terminaba el post diciendo que a este paso veríamos a los banqueros repartiendo caramelos envenenados a los niños. Pues bien, un año despues se han superado mis predicciones. Vemos a malvadas bancarias denegar aplazamientos de hipoteca. Y, como es de justicia, y todos lo estamos deseando, eso le supone una maldición: tras tres días de tormentos, derechita al infierno por toda la eternidad. Por bancaria. Por mala persona. Por no aplicarle el Plan ICO moratoria (uy no, que estamos en Obamaland). Si es que cuesta descubrir quien es la bruja.

Si hablamos de Patrón de la Banca, es posible que algunos piensen en Emilio Botín. Después de todo creo que es de los pocos banqueros reales que existe en España, si consideramos banqueros a los dueños de los Bancos. Botín se juega su dinero (junto con el de sus accionistas) en la toma de decisiones y eso muy pocos en España y en el mundo lo pueden decir, y menos asumiendo funciones ejecutivas. Pero no, no me refiero a ese tipo de Patrón.
En un estudio del Bureau of Labor Statistics del departamento de empleo estadounidense vemos que el promedio de salario en los bancos de inversión es casi diez veces más alta que el promedio en el resto de la economía. El salario semanal es de $8,367 comparado que el de la economía en general, que es de $841. ¡Diferencias importantes!