
No es la primera vez que hablamos del polémico tema de las farmacias en España, pero es que gracias a un lector nos hemos enterado de que la UE sigue dando toques de atención acerca de nuestro sistema, excesivamente rígido y casi podríamos decir que contrario a la competencia.
Esta vez el abogado general del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TUE), Miguel Poiares Maduro, ha considerado que la normativa asturiana de farmacias, que limita el número de oficinas en función de la población, no es coherente y por tanto no puede justificarse por motivos de interés de salud pública.


Los profesionales de la farmacia tienen muchos años de trabajo y estudios para llegar al punto en el cual pueden cuidar de la salud de los ciudadanos, una responsabilidad importante. Como parte de su situación, han recibido protecciones que controlan el posicionamiento de las farmacias y, como consecuencia, su situación competitiva en el mercado. Se supone que las organizaciones de farmacéuticos están interesadas en asegurar la situación de sus miembros para que puedan ofrecer un servicio mejor y más profesional.