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La objeción de conciencia en los sectores regulados no tiene cabida

La objeción de conciencia en los sectores regulados no tiene cabida
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Llevamos unos días con un bombardeo continuo sobre la manera de dispensar la píldora del días después. Este no es el campo de debate, para manifestar si es conveniente o no, pero si para opinar sobre el alcance de la objeción de conciencia en un sector regulado como es el caso de las farmacias.

Las farmacias gozan de unas concesiones administrativas especiales, previa solicitud por la que actuan en régimen de exclusividad en función de la población, con una autorización previa y con unos precios de venta al público marcados para evitar competencia. Esto implica que tienen un mercado monopolizado y que nadie puede invadir las competencias de venta de la mayoria de sus productos ni abrir un establecimiento de estas características sin sus autorizaciones previas.

Esta concesión se basa en una necesidad de primer orden como es abastecer a la población de los medicamentos que necesiten las 24 horas del día y los 365 días del año. Tienen privilegios y obligaciones en donde no valen las objeciones de conciencia, vale lo que diga la ley. No puede prevalecer una conciencia personal frente una necesidad individual que demande una atención.

Si la ley dice que se vende tal o cual medicamento, con o sin receta, no me sirve que usted sea objetor con el medicamento e incumpla la función que le otorga su concesión administrativa. Pensemos pro ejemplo, pueblos pequeños, en donde sólo opera una farmacia los fines de semana. Si el farmacéutico es objetor con los antibióticos o las aspirinas ¿nadie se puede tratar en este pueblo con estos medicamentos?

Si no nos parece bien la ley, hay que cambiarla y si en mi negocio tengo que cumplir una ley que no me gusta, tengo dos opciones: o la cumplo o me dedico a vender pepinos, que no suelen tener objeciones de conciencia. En este punto, sólo cabe pensar que los sectores regulados como es el caso, cada día pierden más su razón de ser, puesto que muchos de los titulares de estos establecimientos quieren operar bajo fórmulas de libre mercado pero con un mercado regulado.

Vía | ABC
Imagen | Nesta Vazquez
En El Blgo Salmón | Las farmacias y la libre competencia, El dilema de la distribución farmacéutica

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