Pasó lo que temía, y lo que esperaba.
José María Cuevas, el recientemente re-re-re-elegido presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), ha anunciado su retiro por razones de salud.
Como temía, siguieron lo fácil y lo permitido, que es reemplazarlo por uno de sus vicepresidentes. Es verdad que los estatutos de la CEOE dicen que, si el presidente se va, es reemplazado por uno de lo vicepresidentes, por el resto del mandato vigente. No obstante, esta transición es muy importante.
Después de tantos años, más de veinte, de mandatos para un señor, la transición a un nuevo presidente debería haberse tomado como una oportunidad para pensar en el futuro, en el papel de la CEOE y en la mejor persona para llevar a cabo esto. Unas elecciones permitirían esta clase de debate.

Hace poco, cuando el gobierno lanzó al mercado la Ley de Igualdad, fue muy criticada por muchos grupos sociales,
José María Cuevas, recientemente reelegico Presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), está hablando mucho de diálogo social y en favor de las soluciones voluntarias para la consecución de más igualdad de género en las empresas, puestos y sueldos. El problema es que parece que prima su supuesto diálogo social por encima de los resultados.