
En este país de pan y fútbol, nos preocupamos mucho más por los Audis y por los Cristiano Ronaldo que por los temas que de verdad importan. Prueba de ellos es la noticia que ha saltado ahora en titulares en donde se ha consumado el réquiem de un despropósito continuo para Galicia.
Pescanova acaba de inaugurar en Portugal la mayor planta de cria de rodaballo. Esta planta creará 800 puestos de trabajo, de los que 200 serán directos. La inversión ha ascendido a 140 millones de euros, de los que ha sido subvencionada al 50% por el gobierno luso. Además, la planta no ha nacido de la noche a la mañana y la construcción también podía haber repercutido en el mercado laboral español.
Ahí, al menos, ha sido Vallehermoso la que se ha llevado el gato al agua. Ahora bien, ¿qué tiene que ver Galicia con esta planta? Mucho, más de lo que pensamos. Pescanova es una empresa eminentemente gallega, que hace gala de su comunidad y se vuelca con su tejido productivo. Su ubicación original era en la Costa da Morte pero finalmente no pudo ser.
