La prima de riesgo ha vuelto a coquetear con el nivel de los 500 puntos y vuelve a ser noticia, tal vez el Gobierno debería buscar algún tipo de medida que le permitiese mantener la prima de riesgo bajo cierto control de tal manera que pudiera centrarse en otros temas. Lo que hace que os traslademos la siguiente pregunta:
La prima de riesgo española superó ayer la barrera de los 500 puntos alcanzando un máximo histórico desde la existencia del euro. La crisis griega y la creciente posibilidad de que el país heleno abandone la moneda única, ha despertado todo tipo de demonios mitológicos que pensábamos olvidados. A estas alturas no se sabe si la UE teme más a la salida helena del euro, o al probable éxito que pueda tener Grecia en su retorno al dracma, superado el shock de ese quiebre que puede durar entre 6 y 12 meses. La salida tiene la ventaja de un calendario conocido tras las experiencias de Islandia y Argentina. La permanencia, el castigo a una pesadilla interminable como la que sufren los griegos desde hace tres años. El euro se ha convertido en una verdadera prisión.
Y esta prisión es la que mantiene a España en el tira y afloja de su dependencia al euro. Cada vez los castigos son mayores y la solidaridad europea solo ha existido para la banca, los verdaderos dueños de la moneda única que estuvieron siempre presentes, como grandes amigos, en los momentos de la euforia y el despilfarro, pero que a la hora de pagar la cuenta brillan por su ausencia. El dato duro y real, es que España se enfrenta al peligro de ser excluída de los mercados financieros dado que el nerviosismo de los “inversionistas” se ha disparado a las nubes en una tendencia muy clara.
La crisis financiera no se anda con contemplaciones. La prima de riesgo y los costes de financiación de la deuda comienzan a dispararse en cada uno de los estados miembros de la zona euro en lo que puede ser el comienzo de un colapso financiero global para el que nadie está preparado. El llamado riesgo-país, que marca la diferencia de rentabilidad del bono nacional a diez años con la deuda pública alemana, supera los 100 puntos por primera vez en muchos de los países considerados intocables hasta ahora.
Aunque el abismo de la intervención aparece cuando la prima de riesgo supera los 400-500 puntos, superar los 100 y llamar la atención de los mercados ya es el primer paso. Así pasó en España en mayo de 2010 y trajo consigo las medidas más agresivas de la era Zapatero: recorte del salario de los funcionarios y congelación de las pensiones. Estas medidas no sirvieron para absolutamente nada, como tampoco sirvió en Italia la salida de Berlusconi y el nacimiento de la tecnocracia de Monti.
Siguiendo con nuestra serie de Conceptos de Economía hoy explicamos qué es el rating soberano y cómo se determina. Estos ratings se pueden ver efectuados a Países, a empresas, a bancos y también, a títulos financieros específicos.
Las tres empresas más conocidas y seguidas en sus ratings son las tres empresas estadounidenses, Standard and Poor’s, Moody’s y Fitch, aunque existen otras que han establecido su credibilidad como, por ejemplo, IBCA, que es muy conocido por sus ratings y análisis de los participantes del sector financiero y que fue comprado por Fitch. Otros intentos de establecer una alternativa de rating es el intento de China de conseguir que tomemos en serio su agencia oficial, Dagong Global Credit Rating Co., Ltd.
Ayer hablé del cambio de los ratings que la empresa de rating, Standard & Poor’s (S&P) emitió a finales de la semana pasada con la reducción de rating de muchos países de la zona del Euro.
Dentro de estos cambios, vimos que los autoproclamados líderes de la Unión Europea (UE), Francia y Alemania, se han desvinculado. Francia perdiendo su preciado triple A, con su reducción a AA+ y acompañado con una perspectiva negativa, que es cuando se estima que el siguiente movimiento más probable será una reducción de rating. Siendo socios en casi todo no quiere decir que las cuentas públicas, y las promesas de garantías, son las mismas para estos dos países, confirmando por qué todos siguen presionando a la canciller Merkel para que traiga su cartera a la fiesta que todos quieren continuar.
A finales de la semana pasada, la empresa de rating, Standard & Poor’s (S&P) redujo los ratings sobre la deuda de varios países de la zona Euro. Analizaron 16 países de la zona Euro, reducieron los ratings de nueve y mantuvieron los rating igual a los otros siete.
Los cambios
De los 16 países analizados, 14 se han situado con perspectiva negativa, que es cuando estiman que el siguiente movimiento más probable será una reducción de rating. Los cambios que han anunciado son los siguientes:
Vemos otra más de esas reuniones del presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel, en París, para acordar su solución Europea para la crisis que está sufriendo Europa. Los líderes están recibiendo muchas presiones y casi todas van en la dirección de abrir los varios grifos que tienen para que todo esté resuelto. Por eso es muy bueno ver a Jens Weidmann, el presidente del Bundesbank, el banco central alemán, resumir su análisis de la situación europea y el fracaso de los políticos europeos y manteniendo el rigor que se espera.
Sr. Weidmann concluye que los causantes principales de la actual incertidumbre económica y financiera, manifestado por la volatilidad en los mercados financieros, son los políticos europeos y su fracaso en introducir medidas creíbles, palabras que algunos hemos repetido en estas páginas hasta la saciedad. Ya que los señores Sarkozy y Merkel están reunidos otra vez, sería conveniente que se enfoquen en resolver lo que resalta el Sr. Weidmann, necesidad cada vez más urgente, como nos recuerdan las cifras que nos vienen encima y que vemos en la tabla.
Un artículo de Juán José Güemes, presidente del International Center for Entrepreneurial Management (Centro Internacional para la Gestión Emprendedora), del madrileno Instituto de Empresa (IE), poco antes de las últimas elecciones españolas, nos habla de la situación económica de España y de que parece que las cosas no están tan mal, históricamente hablando, como se pintan. Eso si no entiendes la historia como el periodo que empieza en el momento en que se lanzó el Euro que, para muchos es cuando la historia económica empezó y, si aceptas el Euro como el año cero, pues es verdad que España esta en el peor momento de su historia.
Lo que nos recuerda el Sr. Güemes, y que yo he intentado recordar desde que estalló la crisis, es que España ha vivido tiempos por lo menos igual de complicados que lo que se está sufriendo en estos momentos. Cuando hablamos de los siguientes factores económicos, no son la primera vez que se han visto:
Desde que Alemania recibió el golpe de los mercados financieros, donde decidió reducir la cantidad de deuda que vendió a los mercados, comentado por Marco Antonio, se han oído muchos opinar en casi todas partes sobre el principio del fin de la potencia Alemania y de que hasta este país ahora se tendrá que enterar que no está al margen de lo que pasa en los mercados financieros y de los golpes recibidos por el Euro y por los países europeos.
Hace un tiempo escribí un artículo titulado: “El problema no es el Euro, el problema son las fallidas políticas económicas“, y este es el problema que tiene la Sra. Merkel con lo que está pasando en Europa. Lo que ha estado buscando desde que estalló la crisis es que los distintos países europeos pongan su casa económica en orden y lo que se han visto son medidas introducidas pero poco y tarde y ni ella ni los mercados financieros están convencidos que las políticas económicas introducidas hasta ahora por los distintos países son ni suficientes ni completos y como dice Marco Antonio, aunque con muy distintas conclusiones: “los planes de austeridad y los recortes presupuestarios, realizados con motosierra y sin ningún criterio”. Viendo los altos déficits y las crecientes deudas estatales, no está claro de qué austeridad y recortes presupuestarios se está hablando.
Highway to hell (Autopista al infierno de AC/DC), nunca el título de una canción fue tan adecuada para describir la situación que tenemos por delante. Hoy, la prima de riesgo de España ha tocado los 500 puntos básicos y la subasta del Tesoro ha sido un trámite que ha colocado 3.563 millones de euros al 7%. Acabamos de rebasar con creces el punto de no retorno, punto en el que la intervención de Grecia, Irlanda o Portugal, fue cuestión de horas.
¿Qué puede pasar a partir de este punto? Tenemos la opción positiva, que es una intervención masiva del BCE en todos los mercados de deuda pública y que sea el organismo receptor de toda la financiación necesaria para todos los países de la zona euro o tenemos las puertas del infierno abiertas y esperando. El infierno porque las economías de España e Italia no se pueden intervenir como tal, porque no existe fondo de estabilización financiera capaz de rescatarnos y porque ese mismo fondo está apoyado parcialmente sobre nuestras contribuciones al mismo. Esto se traduce en la ruptura del euro y de las economías de las eurozona, junto con sus sistemas financieros.
Preguntaban por Twitter qué puede hacer el ahorrador de a pie, el ciudadano que tiene unos pocos euros en la cuenta corriente o en cualquier entidad financiera. La respuesta es sencilla, NADA. Si el euro salta por los aires el colapso total lo tenemos garantizado, para todos los países y para todas las divisas. Quizá sea necesaria de una vez la caída completa del sistema financiero. Porque una vez que estás en el suelo, ya no se puede caer más. Bienvenidos al infierno.