Cuando el gobierno italiano anunció la venta de parte de sus acciones en Alitalia cuestionamos en estas páginas si había un inversor loco que esté dispuesto a entrar en esta operación.
Al final, varios entraron en el proceso pero, después de unas semanas de trabajo, lo abandonaron.
Aquí teníamos un gobierno que quería vender menos de la mayoría de las acciones de una empresa estatal, una empresa que continúa con sus problemas financieros y con sus problemas con sus sindicatos, que aunque les daban la gestión, no les permitían hacer cambios importantes y que pasaba todas las decisiones por el filtro político.
Algunos postores pidieron manos libres desde el primer momento y, aunque el gobierno italiano aligeró un poquito sus exigencias, no debe sorprender que no haya recibido ofertas finales.

Ahora que estamos a punto de ver el fin de la OPA sobre Endesa,
Los accionistas de Air France KLM deben estar muy preocupados.
¡Qué sorpresa! El gobierno español no ha recibido ninguna oferta global para la compra del conjunto de astilleros españoles, y ahora está buscando alternativas.