
En un discurso la semana pasada de Robert Jenkins, Miembro del Comité de Política Financiera del Banco de Inglaterra, nos trae un análisis de algunos de los problemas que han experimentado con el sistema financiero, con los bancos y con las soluciones necesarias para asegurar un sistema financiero sostenible.
Dentro de su análisis, relata que piensan que los bancos y sus altos directivos por fin están admitiendo algunas obviedades, por lo menos algunos, incluyendo los siguientes elementos:
Es bueno que vean que el sistema financiero y los altos directivos se están enterando pero creo que muchos todavía están diciendo que admiten estos fallos para que no reciban más palos, pero sin buscar cambios. Aún más importante, vemos que los reguladores tampoco están admitiendo su papel principal en el fracaso de los sistemas financieros, como he explicado en estas páginas. Mientras no admitan sus errores, no veremos mejoras de verdad en su sistema de regulación.
Como parte del discurso, Sr. Jenkins nos da tres elementos básicos necesarios que el sistema financiero debe entender, que son los siguientes:
Increíblemente, aunque quizás no tan increíble viendo lo que hemos visto en el sistema financiero en los últimos años, dice que el sistema financiero ha tenido que reaprender los fundamentos de la banca, que resumo a continuación:
Sr. Jenkins también repite lo obvio que un sistema sólido y estable necesita bancos sólidos y estables, y que es especialmente importante que los bancos se enteren ahora que se está hablando de retirar las garantías globales que los Estados siguen facilitando al sistema financiero. Mercados deben creer que, en situación de dificultad, un banco podrá resolver sus problemas el mismo o, si no pueden, que podrán ser cerrados sin poner en peligro el sistema financiero en general. Con todo lo que hemos visto en los últimos años, el sistema financiero no tiene por qué pensar que no son ‘too big to fail‘ (demasiado grande para dejarles caer), que quiere decir que el ‘moral hazard‘ sigue vivo.
Nos dice que, para ayudar a cambiar la percepción, los bancos tendrán que reducir el nivel de riesgo que asumen, acompañado con menos apalancamiento en sus balances, para aumentar su nivel de capital y, como consecuencia, facilitar más capacidad para asumir pérdidas ellos mismos cuando las pérdidas lleguen.
Finalmente declara que la mayor estabilidad será bueno para el valor de empresa y por lo tanto mejor para los accionistas. No obstante, no hay nada mejor para los accionistas que privatizar los beneficios y nacionalizar las pérdidas, que es lo que se ha visto desde que estalló la crisis.
Un interesante análisis pero necesitado de mucho más rigor. Si esto es lo que podemos esperar de nuestros reguladores, estamos en camino a la próxima crisis donde, una vez más, los contribuyentes estaremos ahí para cubrir las necesidades de los bancos, de sus altos directivos y de sus accionistas. ¡Eso no es capitalismo!
En El Blog Salmón | ¿Qué hemos aprendido de esta crisis financiera?, Otros 1.865 millones de euros tirados a la basura y Como arruinar un país socializando las pérdidas de la banca
Imagen | Bank of England