
Hoy a la mañana, navegando por la prensa económica había una noticia recurrente. Al leerla, me he acordado automaticamente de la parábola del fariseo y el publicano. Permitidme que reproduzca ésta última
“En aquel tiempo, dijo Jesús esta parábola por algunos que se tenían por justos y despreciaban a los demás: Dos hombres subieron al templo a orar; uno fariseo, otro publicano. El fariseo, de pie, oraba en su interior de esta manera: “¡Oh Dios! Te doy gracias porque no soy como los demás hombres, rapaces, injustos, adúlteros, ni tampoco como este publicano. Ayuno dos veces por semana, doy el diezmo de todas mis ganancias.” En cambio el publicano, manteniéndose a distancia, no se atrevía ni a alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: “¡Oh Dios! ¡Ten compasión de mí, que soy pecador!” Os digo que éste bajó a su casa justificado y aquél no. Porque todo el que se ensalce, será humillado; y el que se humille, será ensalzado.” (Lucas 18, 9-14)
Pues bien, hoy, me temo que a alguien le tiene que haber dolido, y de que manera, el castigo de Dios en el Mundo financiero español. Es decir, del Banco de España.


Hay leyes no escritas de la gestión empresarial que se resisten a morir. Son como los viejos rockeros. Y al igual que muchos de ellos no dejan de quedar sistemáticamente en evidencia. Una de ellas es la Ley del embudo. Ya sabéis, ancho para mi y estrecho para los demás. Pues creo que en España hay un caso evidente en el BBVA. Un caso que clama al cielo.
La Fundación de Estudios Financieros (FEF), a través de su Observatorio de Gobierno Corporativo, nos da su estudio sobre los consejos españoles, con la conclusión de que la forma de cómo los consejeros independientes están siendo designados no sigue definiciones consecuentes.
Fadesa acaba de anunciar que el ex alto ejecutivo de Inditex-Zara, José María Castellano, ha sido nombrado como asesor personal del Presidente, Manuel Jove. Este nuevo labor lo compagina con el de consejero de la empresa, en el cual participa desde Junio del 2002. Desde entonces, le tenían designado como consejero independiente.
La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) acaba de emitir un informe sobre el nivel y el estado de los consejeros independientes en las empresas españolas en bolsa. Las normas son bastante claras y no hay mucha duda sobre las conclusiones, las empresas no siguen las normas y, además, no ven conveniente seguirlas.