
Lo que algunos están llamando el escándalo financiero de todos los tiempos, el fráude que perpetró el financiero estadounidense Bernard L. Madoff, se basó en la clásica oferta del que perpetra el fraude, prometer más rentabilidad que otros.
Eso de que sea o no el escándalo financiero de todos los tiempos se tendría que ver. Sólo porque las cifras suenan altas no quiere decir que es el peor escándalo financiero. Hoy en día todas las cifras suenan altas, sólo tenemos que mirar los montos de los planes de rescate que se están anunciando casi a diario. Para ver si es el peor de todos los tiempos, se tendría que ver su impacto relativo, por ejemplo, comparado con el PIB mundial y con los niveles de fondos de inversión que hay. Y las comentadas en estas páginas no incluye todas las que se han visto, y de mucho antes.
Tampoco hay que sorprenderse que el fraude haya saltado en tiempos de crisis. Cuando los precios de inversiones están bajando es cuando los que no tienen fundamento saltan a la vista. Como dice Warren Buffett, cuando la marea sale es cuando se ve quién se ha estado bañando desnudo.





