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Devaluación fiscal


La subida del IVA es un secreto a voces que veremos materializado casi con toda probabilidad en el Consejo de Ministros del próximo viernes, tal y como ya hemos comentado en estas páginas. No obstante, el mecanismo de la subida del IVA no va sola sino que va acompañado de un proceso de devaluación fiscal.

Hoy, dentro de nuestra serie de Conceptos de Economía vamos a tratar los aspectos teóricos de la devaluación fiscal, cómo funciona este mecanismo de ajuste de las cuentas públicas por medio de los impuestos y haciendo una valoración de pros y contras de los mecanismos de devaluación fiscal que se pueden plantear.


¿Qué es una devaluación fiscal?


La devaluación fiscal es el mecanismo que altera los tipos impositivos de varios impuestos con el objetivo de que la economía gane competitividad frente al resto de operadores de un mercado exterior. El mecanismo de devaluación monetaria, es el proceso que consigue directamente este hecho mediante una devaluación de la moneda del país pero que no se puede poner en práctica cuando la política monetaria no depende directamente de nosotros como pasa en el área euro y la transferencia de la política monetaria a Bruselas.

La devaluación fiscal tiene que alterar el esquema de los impuestos directos e indirectos del país con el objetivo de generar una bajada de los costes de producción de los productos y que se puedan mejorar las exportaciones sin alterar la cotización de la moneda, en nuestro caso, el euro.

Para que se lleve a cabo una devaluación fiscal, es imprescindible alterar como mínimo un impuesto directo y otro indirecto. En el caso de España, el plan de consolidación fiscal que se va a poner en marcha alterará inicialmente el IVA, subiendo los tipos impositivos y las cotizaciones sociales bajando los porcentajes que ahora mismo pagan las empresas por los trabajadores que tienen contratados.

Los efectos macroeconómicos de la devaluación fiscal


La subida del IVA y la bajada de las cuotas empresariales a la Seguridad Social en simultáneo generan los siguientes efectos en la economía:


  • Respecto la subida del IVA, además del encarecimiento de todos los productos y servicios de manera generalizada, se encarecen también los productos que se importan, dado que todos los productos o servicios que entran en España, tiene que liquidar IVA y repercutir el tipo impositivo en las aduanas. Por tanto, una subida del IVA actúa como freno a las importaciones en muchos casos frente la producción nacional penalizando a las empresas importadoras finalistas a la par que a los consumidores finales.

  • Respecto la bajada de cotizaciones a la Seguridad Social, se genera una bajada en los costes de producción de las empresas, dado que el coste de Seguridad Social es menor y no se va a repercutir directamente a los trabajadores. El porcentaje final de bajada de costes de producción es una ventaja competitiva adicional para las empresas, tanto a nivel nacional como a nivel internacional que es el objetivo final de la devaluación fiscal.
  • Dado que las exportaciones no están sujetas al IVA, una bajada directa sobre los costes de producción de las empresas mejora su competitividad en los mercados exteriores por lo que las empresas deberán aumentar más sus ventas al exterior con estas ventajas fiscales frente al resto de la competencia en esos mercados.

    Además, estas medidas de devaluación fiscal se suelen complementar con una línea de deducción y bonificaciones para las empresas exportadoras, bien por rebaja directa en el impuesto de sociedades, bien por otras ventajas en impuestos directos como pueden ser el impuesto de actividades económicas, IBIs u otra serie de tasas o gravámenes que las empresas paguen por la producción.

    Los efectos en la economía doméstica de la devaluación fiscal


    Una devaluación fiscal es mala para la economía doméstica a todos los niveles. Un encarecimiento de los impuestos indirectos, en nuestro caso el IVA, es un impuesto que disminuye la renta disponible de todos los ciudadanos y que genera una contracción de la demanda interna sí o sí.

    En nuestro caso particular, confluye también una subida del IRPF que se ha puesto en marcha en este ejercicio y que afecta a todos los ciudadanos de una manera mayor. En esta situación, todos nosotros vamos a sufrir dos disminuciones de renta disponible sin tener en cuenta que hayamos cambiado nuestra situación laboral o que hayamos perdido el trabajo.

    Si a la subida directa del IRPF le sumamos también las bajadas de salarios a los empleados públicos, la contención salarial en la mayoría de los convenios colectivos y subidas en otros impuestos directos como IBI, impuesto de circulación o tasas de basuras, nos encontramos con que nuestra renta disponible se disminuido de manera importante en esta crisis.

    El Gobierno parte de la base de que va a mejorar el empleo en las empresas exportadoras, que va a disminuir nuestro déficit comercial y que se va a aumentar la recaudación de las arcas públicas con estas medidas. No tenemos estudio oficial del impacto recaudatorio de esta medida, pero suponer ese escenario con 5 millones de parados, recortes salariales y mayores impuestos a todos los niveles, es pecar de ilusos.

    En El Blog Salmón | Montoro confirma una devaluación fiscal, Los discutibles argumentos de Hacienda para subir el IVA, Propuesta para el Gobierno: si suben el IVA, suban los salarios sin aumentar costes salariales, Directrices para afrontar la consolidación fiscal española
    Imagen | stuartpilbrow

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