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¿Tiene sentido una fusión de las bolsas de Londres y Frankfurt ante el Brexit?

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Justo cuando la salida del Reino Unido de la Unión Europea (el conocido como Brexit) podría hacerse realidad, se ha producido un hecho que se puede calificar de insólito en el contexto actual, en el que el 23 de junio los británicos votarán para decidir si se quedan dentro de la UE o se marchan.

Las bolsas de Londres y Frankfurt han llegado a un acuerdo para llevar a cabo una fusión “entre iguales”, que dará lugar a un grupo global, si bien ambos mercados seguirán operando por separado. Los consejos de administración de London Stock Exchange (LSE) y Deutsche Boerse han firmado una fusión similar a la de Iberia y British Airways, creando un holding que emitirá nuevas acciones para los socios de ambas firmas.

Si bien es la gestora de la bolsa alemana la que ostentará la mayoría de ellas, pues se quedará con el 54,4% del capital resultante y LSE con el 44,6% restante. La sede estará en Londres, pero el consejero delegado será el de Deutsche Boerse, Carsten Kengeter, lo que asegura un dominio claro de los financieros germanos sobre los británicos.

¿Solo por motivos económicos?

Las razones por la que ambos grupos bursátiles se unen son de diferente corte. Por un lado, aunque las dos bolsas seguirán funcionando de forma autónoma, la integración permitirá a ambas partes unos ahorros anuales cifrados en 450 millones de euros, según la información que han facilitado al público, mientras que la facturación conjunta podría llegar a los 4.000 millones.

Pero por otra parte hay un motivo que puede resultar desconcertante ante la posible salida de Reino Unido de la UE. Según ambos grupos, este paso une a Londres, “un centro financiero líder, con Frankfurt, sede del BCE y puerta de acceso a la mayor economía de Europa”.

Es decir, Londres no piensa acabar sus relaciones económicas con el resto de Europa aunque los ciudadanos de las islas decidan salir de la unión el próximo mes de junio, lo que supone que la City sabe que, a pesar de que alegue pagar un coste demasiado alto por pertenecer al grupo de miembros, también saca bastante rédito, ya que se trata de una economía madura con múltiples posibilidades.

Por ello, los grandes financieros ingleses dan un paso hacia adelante mostrando claramente su postura pase lo que pase en verano. Para ellos alejarse de Europa sería un suicidio económico, por lo que siguen adelante con su idea de integración pese al clima antieuropeista que se respira en su país.

SI bien ambas empresas saben que un resultado negativo del referéndum va a tener repercusiones en esta operación y así lo han advertido. En su comunicado a los medios, admiten que si Reino Unido acaba saliendo de la UE podrían tener que cambiar la estructura de su fusión, moviendo parte de las operaciones de Londres a la Europa continental.

Implicaciones en el mercado bursátil mundial

Esta operación no solo afecta a los parqués de Londres y Frankfurt, sino que tiene repercusiones para todo el mercado bursátil global, precisamente en un contexto en el que la actividad tradicional de las bolsas está de capa caída ante la aparición de nuevos mercados de acciones impulsados por los bancos de inversión y la caída de las comisiones de los mediadores.

Así, ambos operadores crearán una plaza bursátil capaz de hacerle frente al mercado por excelencia, Wall Street, y a los emergentes, como el de Hong Kong, centrando toda la actividad financiera europea en estas dos ciudades. ¿Pero qué pasa con el resto? Ahí es donde puede surgir el problema, ya que el mercado europeo cuenta con varias plazas que hasta ahora tienen cierta relevancia, como son París, Milán o Madrid.

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Sin duda, este grupo llevará la voz cantante en el panorama bursátil del Viejo Continente, lo que le puede beneficiar a la hora de establecer precios y hacer que el resto de plazas vayan a su rebufo, generando un claro problema de competencia. Además, es más que probable que se lleve a buena parte de los clientes a su terreno, lo que puede mermar aún más la actividad del resto de competidores, la cual todavía no ha terminado de recuperarse del duro golpe que sufrió durante la crisis.

El mercado respalda la operación

Aunque muchos británicos quieren desatar los lazos que les unen con Europa, el mercado no tiene intención de hacerlo. Es más, los inversores aplauden esta fusión, pues en febrero, cuando ambos grupos ya adelantaron lo que se traían entre manos, las acciones de LSE llegaron a subir un 20% al calor de estas noticias, mientras que las de las bolsa alemana se impulsaban un 7%. Es decir, a los británicos les entusiasma más que a los propios germanos.

La comunidad económica británica ha dejado muy claro que no está de acuerdo con el Brexit, al igual que el primer ministro, David Cameron -una postura que ha ido cambiando según le convenía electoralmente-. El pasado febrero una buena parte de los más grandes empresarios del país publicaron una carta en el Times en la que apoyaban la postura oficial de permanencia en la UE, alertando sobre el riesgo que tendría la salida para la economía de las islas.

En ella argumentan que Reino Unido dentro de la UE es “más seguro, más fuerte y más rico”, y además alertan de que el Brexit pondría en peligro tanto las inversiones extranjeras en el país como muchos puestos de empleo. Entre estos líderes empresariales están los de Shell, BT, o Río Tinto, aunque muchas otras no han querido implicarse para no contrariar a sus clientes.

Con este movimiento, la City se asegura seguir ligada a Europa decida lo que decida el pueblo británico el próximo junio y deja muy claro que un Reino Unido fuera de la Unión acabará pasando factura a todos sus ciudadanos. No todos opinan de la misma forma, pues entienden que salir del club les daría más libertad de movimientos, aunque con las nuevas reglas de juego pactadas por Cameron y las autoridades europeas tendrían más facilidades.

Sea como sea, en unos meses se sabrá el resultado y se despejarán las incertidumbres, aunque llegarán otras nuevas, sobre todo si gana el Brexit. Pero de momento, el mundo de las finanzas podrá dormir más tranquilo hasta entonces. El Brexit no va a ser un obstáculo para el dinero, y el dinero nunca duerme.

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