Tanto el Estado como las comunidades autónomas, están presentando un comportamiento bastante positivo en relación al déficit. Para el Estado, en los diez primeros meses del año, el déficit se ha situado en el 3,7% sobre el PIB y para las comunidades autónomas, en el 1,19%, con datos hasta septiembre.
En el caso autonómico, destaca el caso del País Vasco como la única comunidad que presenta superavit, frente al resto que todas tienen déficit en sus cuentas. El caso es que parece ser que para el año que viene, la mayoría de comunidades siguen pensando como en Extremadura, con presupuestos a su aire.
Desde hoy ya es oficial y tenemos de vuelta el impuesto de patrimonio en nuestro sistema tributario después de la aprobación del real decreto que elimina la exención anterior en el Consejo de Ministros. Y como viene siendo habitual, vamos a tratar el impuesto de patrimonio, el cálculo de su base imponible y su cuota íntegra dentro de nuestra serie de Conceptos de economía.
El impuesto de patrimonio se ha puesto en marcha para los años 2011 y 2012, por lo que sólo va a estar vigente estos dos años, salvo cambios futuros en las normas fiscales. El impuesto de patrimonio es un impuesto directo, que se aplica única y exclusivamente a las personas físicas. No es aplicable a ninguna fórmula de persona jurídica, ya sea una sociedad limitada o una sociedad de inversión mobiliaria o inmobiliaria. El hecho imponible y los elementos que conforman el impuesto es la mera tenencia de bienes y derechos económicos, siendo éste el punto más controvertido de todo el impuesto y los criterios de doble imposición de nuestro sistema tributario, dado que se parte de la premisa que dichos bienes o derechos ya han tenido una tributación anterior.
Mañana se reúne el Consejo de Politica Fiscal y Financiera, organismo que coordina la cohesión política y económica de las comunidades autónomas desde 1980 y que se presenta movido, dado que las cuentas autonómicas no cuadran con los nuevos planes de financiación autonómica. Las CCAA gobernadas por el PP van a solicitar en este Consejo el aplazamiento de la devolución de los saldos negativos que tienen con las transferencias del estado (ver vídeo). Actualmente, el saldo global de esta partida para el año 2009 alcanzaba la friolera de 19.000 millones de euros.
Estas diferencias tienen su origen en las desviaciones que existen entre los presupuestos estatales y autonómicos en la recaudación de tributos y en las transferencias que se realizan a las distintas comunidades autónomas y el Secretario de Economía ya ha avisado que no se van a permitir más aplazamientos para la devolución de este fondo.
MAFO ha repartido hoy leña para las comunidades autónomicas. Les ha pedido que publiquen con mayor frecuencia y con el mismo nivel de detalle sus cuentas públicas, al igual que hace actualmente el Estado. Esta petición se encuadra dentro de los criterios de transparencia y control deseable dentro de las cuentas públicas.
La petición es lógica y coherente, dado que las administraciones satélite del Estado, no son lo que se dice el ejemplo a seguir en publicidad de sus operaciones y suelen comunicar sus datos de una manera tardía, incompletos y poco accesibles. El talón de aquiles de las cuentas públicas no está sólo en las estatales, está distribuido también en las cuentas de las CCAA y ahí hay que entrar a saco si realmente queremos controlar el déficit público.
Pan aparte, como dicen en mi pueblo, merecen las valoraciones de MAFO sobre la solvencia y estabilidad de los procesos de recapitalización de las cajas de ahorros, procesos que aún no están nada claros y no se sabe siquiera cómo van a funcionar las OPVs de las entidades que quieren salir a bolsa.
Las comunidades autónomas han incumplido sistemáticamente los objetivos de déficit previsto para el 2010. Si analizamos el cuadro superior, sólo Madrid, Extremadura, País Vasco y Canarías han mantenido su déficit por debajo del objetivo del 2,4% sobre PIB, alcanzando un valor de 3,39% para el conjunto de las autonomías.
El déficit registrado por el conjunto de administraciones públicas a cierre de 2010 se elevó a 98.227 millones de euros, lo que en términos del PIB equivale a un 9,24%, dos puntos porcentuales por debajo del registrado en 2009 (-117.306 millones de euros; -11,2% del PIB). Pero este control de la administración central se ha visto empañado por la mala labor gestora de las CCAA y los excesos cometidos en el gasto por parte de Castilla-La Mancha, Murcia, Illes Balears y Cataluña fundamentalmente.
La visita de Artus Mas a Zapatero en Moncloa ha levantado ampollas en todas las comunidades autónomas. En esta visita, el presidente del Gobierno ha autorizado al gobierno de la Generalitat la emisión de más deuda autonómica a largo plazo, situación que Castilla la Mancha y Murcia, tenían prohibido de entrada al no cumplir el pacto de estabilidad durante el 2010, al igual que Cataluña.
En esta tesitura, estas comunidades se han levantado solicitando el mismo trato que se le otorga a Cataluña y el propio Zapatero ha tenido que desmentir hace unos minutos que exista un trato de favor autonómico, dado que se sí las autonomías presentan un plan de consolidación fiscal que se ajuste a los criterios de déficit, éstas podrán endeudarse.
Zapatero ha afirmado en una entrevista al Financial Times (ver vídeo) que el gobierno tiene la llave para controlar las emisiones de deuda de las autonomías, dado que cualquier ente subgubernamental tiene que contar con la aprobación del Gobierno para realizar una emisión de deuda pública. En esta línea, el presidente sigue remarcando que el país necesita reformas, reformas y reformas, tanto en pensiones como en el sistema financiero y en el mercado laboral.
Lo más llamativo de toda la entrevista radica en la posibilidad de actuación ante los incumplimientos del déficit, pero el problema de fondo no radica en bloquear emisiones de deuda autonómica, radica en tener unas cuentas públicas saneadas. Muchos ayuntamientos, autonomías y entidades locales, no emiten deuda, directamente no pagan a proveedores, paralizan pagos, los ayuntamientos torean a las pymes y acumulan cantidades ingentes de facturas sin pagar. Y aunque los impagos no traspasen las fronteras, lo primero que debe hacer cualquier Gobierno o ayuntamiento, es pagar sus deudas y lo segundo, gastar menos.
La financiación autonómica y la deuda de las comunidades es un lastre importante. Hasta tal punto que Cataluña necesita unos 2.000 millones de euros para cerrar el ejercicio y ha optado por realizar una emisión de bonos a un año al 4,75% dirigidos a clientes minoristas. Esta emisión no suele ser habitual dado que la financiación autonómica se dirige fundamentalmente a clientes mayoristas y a entidades financieras.
La rentabilidad que se ofrece para los particulares es del 4,75%, rentabilidad que compite directamente con los depósitos a plazo de la mayoría de entidades que necesitan captar pasivo, pero supera en 25 / 50 puntos básicos estas ofertas. No obstante, este tipo de inversión está sujeto a unos riesgos para particulares que no deben pasar desapercibidos.
Ayer se rubricó el acuerdo marco por el que todas las comunidades autónomas se comprometen a reducir el déficit público mediante un control del gasto hasta el 2013, ahorrando 10.000 millones de euros en este periodo. Este acuerdo se incluye dentro del plan de austeridad pública que pretende reducir 50.000 millones de déficit en los próximos años.
Cualquier acuerdo que incluya un control del gasto es un buen acuerdo, más aún en la situación actual, aunque en este caso, la mesa de control que se ha preparado no ha fijado unas directrices claras de actuación para atajar el gasto público. Inicialmente sólo se han nombrado los siguientes ejes:
El ejecutivo se ha dado cuenta que la consolidación fiscal se consigue por las dos vías; aumento de impuestos como se ha hecho con los Presupuestos Generales y recorte del gasto público. La primera fase del plan del recorte, 50.000 millones de euros en tres años, ha creado una espectativa escéptica sobre la capacidad real de acometer estos recortes.
Pero como somos conscientes que ese es el camino, Campa ha afirmado hoy que si esos 50.000 millones son pocos, se va a seguir metiendo la tijera a fondo en las cuentas públicas. Y me parece perfecto, al igual que comparto la tesis de Roberto Centeno que afirma que el único sitio donde realmente se puede atajar el recorte de gasto es en las autonomías. Este recorte se debe poner en marcha de manera inmediata y de forma complementaria al primer plan de recorte de gasto propuesto.