
El ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Antonio Wert, anunció el martes a bombo y platillo la nueva reforma del sistema educativo. Una noticia que aquellos que nos dedicamos profesionalmente a la educación llevábamos bastante tiempo esperando pero que como era de esperar se ha quedado en un continente sin contenido.
Parece ser que lo más trascendente de la noticia se resume en dos puntos: la supresión de la polémica asignatura Educación para la ciudadanía y el nuevo bachillerato de tres años. Con éstas medidas pretenden combatir esas estadísticas negativas que tanto nos alejan de los estándares europeos: el 36% de la población entre 25 y 29 años no ha llegado a terminar la ESO (frente al 18,6% europeo) y sólo un 27% de esa población joven tiene estudios secundarios superiores (la media europea alcanza el 49%).









