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Fantasma del proteccionismo enfurece a China

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El fantasma de la Ley Smoot-Hawley sigue rondando por el mundo. Y aunque se daba por desterrado, ha reaparecido. Esta vez, bajo el mandato de Obama. Se trata de un hecho muy significativo que pone en el tapete la clásica concepción del "libre comercio".

La historia recuerda con mucho dolor la medida que los senadores Redd Smoot y Willis Hawley propusieron al presidente Hoover para paliar los efectos de la Gran Depresión en 1930. Firmada por Hoover ese año, esta Ley cuadruplicó los aranceles a más de 20.000 productos importados, profundizando la crisis iniciada en octubre de 1929 y prolongándola durante diez años. Ahora, como si el pasado no existiera, la historia vuelve a repetirse.

El gobierno de Obama ha decidido aplicar impuestos del 31% a los tubos de acero que se importan desde China, y de un 35% a los neumáticos, a partir del 26 de septiembre. La medida ha enfurecido al gobierno Chino creando una tensión adicional a la actual crisis que ocupará gran parte del debate de la próxima G-20 a realizarse entre el 24 y 25 de septiembre en Pittsburgh, Estados Unidos. Esta medida demuestra que el gobierno de Obama no está dispuesto a asumir riesgos para defender el libre comercio. Y dado que es justamente el comercio el que experimenta un 20% de caída con la actual depresión mundial, esta iniciativa pone en serio peligro la recuperación. De acuerdo a los supuestos de la globalización, se requiere de un libre comercio pleno, libre y desregulado, para solventar la estabilidad económica del planeta. ¿Es esto, cierto?

Según los datos, los efectos de la Ley Smoot-Hawley provocaron una caída del 65% del comercio internacional, borrando la mayor parte de los beneficios alcanzados por la globalización que existía hasta ese momento. La depresión se acentuó y retardó la recuperación económica en una década.

Más allá de que las medidas de Obama están significando un abierto rechazo de quienes defienden un comercio internacional a secas, los elementos que estarán en juego en la próxima G20 tendrán que ver con los límites reales del libre comercio. ¿Se puede permitir un libre comercio que socava las bases de la industria interna y genera ese enorme lastre improductivo que es el desempleo?. ¿Jugará el proteccionismo un rol gravitante en la actual crisis?. Ya lo veremos.

En El Blog Salmón | La hora amarga del libre comercio Imagen | Jeff Kubina

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