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Merkel y Sarkozy obligan al resto de países de la unión a ser más austeros

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En el Consejo Europeo celebrado estos días en Bruselas, los líderes europeos han consumado las peticiones de Alemania y Francia de introducir algunas modificaciones parciales en el vigente Tratado de Lisboa, en pro de un endurecimiento de las sanciones para aquellos países de la unión que no sean capaces de mantener unos niveles ‘adecuados’ de deuda. Por lo que los grandes vencedores han sido Francia y sobretodo Alemania, siendo aceptado a regañadientes por los países más pequeños.

Con ello puede ponerse fin a la generosa política social que han llevado a cabo los países europeos para luchar contra el gigante de la crisis, además de insertar un componente de mayor responsabilidad en la política presupuestaria de los países de la unión.

El principal motivo que ha llevado a los líderes europeos a adoptar esta decisión, ha sido el poder generar una respuesta adecuada para posibles crisis que puedan acontecer en un futuro, acotando la dimensión del problema al plantearse un escenario ‘sobre el papel’, de Estados menos endeudados que los actuales.

Aunque hay algunos aspectos parciales dentro de los acuerdos alcanzados que no son del agrado del Presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet, si se muestra satisfecho con esta respuesta al recibirla como un mayor compromiso de las potencias de la unión respecto a la disciplina fiscal.

Como se suele decir, estos acuerdos no han descubierto la pólvora, al ser muy obvia la necesidad de cambiar las políticas presupuestarias europeas, teniendo en cuenta las enseñanzas derivadas de los excesos que se han experimentado, y la dimensión que pueden alcanzar los problemas financieros de las finanzas públicas encarnados en el rescate griego.

En mi opinión, aunque cueste, este punto de acuerdo materializado en la modificación parcial del Tratado de Lisboa, marca un hito en la reivindicación europea, aunando esfuerzos en compromisos comunes para salvaguardar la estabilidad económica de todos los países europeos. ¿Se puede mantener un área regional con políticas heterogéneas, con países que se exceden en su disciplina a costa de los países más disciplinados? Está demostrado que no.

Vía | Reuters
En El Blog Salmón | ¿Es justo que la banca reflote a los Estados?
Imagen | primeministergr

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