Llevaba 18 años en la misma empresa. 15 días de febrero bastaron para tirarlos por la borda. Y 48.000 euros invertidos en una licencia de taxi que, a la postre, le sirvieron de muy poco. El Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) le denegó el pago único de la prestación por desempleo. El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Aragón le ha dado la razón: en este caso, provocar el despido para capitalizar el paro constituyó fraude de ley.
Quince días de febrero
El trabajador, en la empresa desde 2006, recibió en noviembre de 2023 una recomendación médica para evitar turnos de noche por problemas cardíacos. El 8 de febrero de 2024 aprobó el permiso de conductor de autotaxi. Al día siguiente, solicitó la adaptación de jornada. El 23 de febrero, la compañía lo despidió por motivos disciplinarios —indisciplina, falta de atención y errores reiterados que causaron pérdidas y problemas con clientes, según NoticiasTrabajo. En conciliación, se reconoció el despido como improcedente con una indemnización de 20.000 euros.
"El trabajador hizo un uso instrumental e indebido del sistema de protección por desempleo", concluyó el tribunal"
El trabajador solicitó al SEPE la capitalización de su prestación —el pago único, en la jerga— para financiarse como taxista autónomo. El organismo denegó la petición. El juzgado de primera instancia dio la razón al SEPE y el TSJ de Aragón confirmó la sentencia aplicando la figura del 'fraude de ley' y la 'prueba de presunciones' del artículo 386 de la Ley de Enjuiciamiento Civil. El tribunal enumeró tres indicios racionales: la negligencia empezó cuando se preparaba para el examen de taxista; pidió la adaptación de jornada el día después de aprobar el permiso, pese a que la recomendación médica se remontaba a noviembre; y el despido se debió a conductas estrictamente voluntarias. "El trabajador hizo un uso instrumental e indebido del sistema de protección por desempleo", concluyó el tribunal.
El mismo patrón
No es un caso aislado en Aragón. En octubre de 2025, el mismo TSJ confirmó la negativa del pago único a un camionero que pretendía capitalizar el paro para dedicarse al transporte por cuenta propia. De acuerdo con un análisis de Iberley actualizado en 2025, la jurisprudencia ha identificado distintos supuestos que pueden justificar la denegación del pago único, entre ellos el fraude en la causa del despido, la inexistencia de una actividad autónoma real o el uso indebido de los fondos. La capitalización exige, además, encontrarse en situación legal de desempleo, una situación que el SEPE considera ajena a la voluntad del trabajador.
Cambiando de tema, el mercado de licencias de taxi se ha desinflado. Una licencia en Madrid ronda los 135.000 euros; en Barcelona, 120.000; en Zaragoza, 100.000; en Valencia, 80.000; y en Sevilla, 70.000, según datos de 2026 de Financiar24. Los 48.000 euros que pagó el trabajador por la licencia quedan muy por debajo de esas cantidades. La operación, en cualquier caso, pasaba por conseguir que el pago único del SEPE le ayudara a financiar su actividad como taxista. El organismo, sin embargo, rechazó la solicitud al considerar que el desempleo había sido provocado.
Llevaba 18 años en la empresa, obtuvo el permiso de taxista el 8 de febrero, solicitó la adaptación de jornada el 9 y fue despedido el 23. Si hubiera pedido la baja voluntaria, no habría generado una situación legal de desempleo. El TSJ consideró que la secuencia de acontecimientos demostraba que había provocado su despido para acceder a la protección por desempleo. Mal cálculo.
En El Blog Salmón | Un detective privado descubrió a una empleada de baja trabajando para una empresa rival: despido procedente
Imagen | Tim Samuel (vía Pexels)
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