¿Qué es la Ventaja Comparativa?

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Esta semana en nuestra serie de Conceptos de Economía nos enfocamos en uno de los temas económicos que más explica el crecimiento del comercio internacional, la Ventaja Comparativa. Para los inicios de esta teoría básica nos remontamos a Adam Smith y su Investigación sobre la Naturaleza y Causas de la Riqueza de las Naciones, donde habla de la lógica del comercio, tanto entre personas como entre países.

Esta lógica se basa en la conveniencia de especializarse en la producción de lo que un país puede producir más económicamente y comerciar con otros países produciendo lo que ellos hacen mejor, para el beneficio de los dos, la clásica división del trabajo, dependiendo de las diferencias de capital, trabajadores y recursos, naturales y otros. Posteriormente, David Ricardo extendió esta teoría de la división del trabajo a la ventaja comparativa.

Simplemente, la ventaja comparativa dice que un país debe especializarse en las actividades donde más ventaja tiene, que no quiere decir especializarse en todo lo que hace mejor que otros. Esta teoría es la base fundamental que explica el impulso del comercio internacional.

La ventaja comparativa en nuestras vidas

No obstante, la ventaja comparativa la vemos en acción en nuestras vidas todos los días. Utilizamos el ejemplo de un abogado y un jardinero. Si el primero es mejor abogado y el segundo mejor jardinero, cada uno se especializa en lo que hace mejor y comercian entre ellos y los dos ganan, la clásica división del trabajo elaborada por Adam Smith.

La teoría de la ventaja comparativa va un paso más. Si suponemos que el abogado no sólo es mejor abogado pero también es mejor jardinero que el que ejerce como jardinero, sin embargo contrata al jardinero para cuidar a su jardín. La razón por contratar a un jardinero menos bueno es que la ventaja comparativa del abogado es el de ser abogado.

Cada hora que trabaja como abogado le renta más que lo que le cuesta contratar al jardinero durante esa hora y, aunque este no sea tan bueno en el jardín, es más rentable para el abogado su contratación que hacer de jardinero el mismo. Es decir, incluso cuando el abogado es mejor que el jardinero en los dos, en el derecho y en el jardín, le conviene al abogado contratar al jardinero y concentrarse en su trabajo como abogado donde su ventaja comparativa le renta mucho más. Por otra parte, aunque el jardinero no es tan bueno como el abogado en el jardín, sigue teniendo trabajo porque el abogado se concentra en su trabajo como abogado, la ventaja comparativa en acción en nuestra vida diaria.

Vemos el mismo efecto con los padres y sus hijos. Puede que los padres sean mejores en la cría de sus hijos pero, sin embargo, contratan a una cuidadora para permitirles ir al trabajo. Gran parte de esta decisión se basa en el hecho de que rinden más trabajando como para cubrir los gastos de la cuidadora de sus hijos, aunque sean mejores en los dos, en el trabajo y en criar a sus hijos. Esto es la ventaja comparativa en acción en nuestra vida diaria, aunque seas mejor en las dos cosas, te concentras en la que mejor te rinde.

La ventaja comparativa en el comercio internacional

En el comercio internacional se ve este mismo efecto. Por su situación relativa en sueldos, costes, recursos naturales y tecnología, etc., países se especializan en lo que mejor producen siguiendo las reglas de la ventaja comparativa y comercian con otros países que se enfocan en lo que ellos mejor hacen, para el beneficio de los dos.

Posteriormente, se avanzó la teoría con el modelo Heckscher–Ohlin donde se enfocó en la ventaja que tienen los países por tener fuerte posición en alguno de los factores de producción; materias primas, fuerza laboral o capital. Ejemplos del modelo Heckscher–Ohlin en acción son la ventaja de Oriente Medio en petróleo y de China en fuerza laboral relativamente barata.

No obstante, hay que recordar que la ventaja comparativa no crea comercio internacional automáticamente. Por ejemplo, se produce aceite de oliva en todos los países del mediterráneo sin embargo, cuando viajas por el mundo ves mucha aceite de oliva italiana en venta y muy poca española.

Imagen | santarosa

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