La nacionalización de los seguros

4 comentarios

SegurosEn estos momentos de desastres naturales, como lo que hemos visto con Katrina en Estados Unidos y los que se ven cada verano con los incendios, es hora de ver qué clase de seguros y protecciones nos organizamos o por qué parece que siempre le queda al gobierno, es decir todos nosotros, cubrir cualquier pérdida.

Con Katrina, el gobierno estadounidense está hablando de un presupuesto de hasta $40,000 millones para la reconstrucción de las ciudades y pueblos y para ayudas a los afectados. En España, las primeras llamadas que se oyen cuando ocurre un desastre natural como, por ejemplo, los incendios de este verano, son las voces clamando las ayudas gubernamentales para la reconstrucción y compensación de pérdidas. Llamadas que dan por hecho la justicia de que el gobierno cubra todo lo necesario. Entendiendo la emoción que existe cuando ocurren estos desastres y sintiendo el dolor de los afectados, una sociedad debe preguntarse si esto es la mejor forma de organizar su cobertura de riesgos.

En el mundo en que vivimos todos los días, tomamos los cuidados necesarios para que nuestra situación esté protegida. Construimos con materiales adecuados, trabajamos siguiendo normas establecidas y con las herramientas y la vestimenta necesarias para cada trabajo, y cerramos las puertas y ventanas de nuestras casas y de nuestros coches para protegerlos.

Para cubrir los imprevistos, tenemos coberturas que nos compensan por las pérdidas que resultan de accidentes y robos, coberturas que se llaman seguros, un sector que mueve miles de billones todos los años a nivel mundial. Sólo algunas de estas coberturas, por ejemplo, las de los automóviles, están legisladas. En Estados Unidos, las empresas de seguros están estimando unas pérdidas para ellas de más de $35,000 millones por Katrina, demostrando que el mundo privado sabe y puede cubrir estos riesgos.

¿Es correcto pensar que los presupuestos del Estado deben estar respaldando todos los imprevistos que personas han dejado sin cobertura? Estamos viendo gremios sufriendo aumentos imprevistos de sus gastos, el aumento del precio de la gasolina y de otros gastos, pidiendo al gobierno que les cubra estos incrementos. ¿Por qué paramos con la gasolina? ¿No tiene cualquier empresa el mismo derecho de pedir al gobierno que cubra cualquier subida de gastos imprevistos? ¿Donde está el límite?

Estas garantías del gobierno, tanto en momentos de desastres como de otros imprevistos, grandes y pequeños, son seguros que pagamos todos. Estamos nacionalizando los seguros y casi nadie se para a preguntar si estos imprevistos no deberían ser cubiertos por los que los pueden sufrir utilizando los mecanismos que existen, como todos los otros riesgos asegurables.

Anunciate aquí
Anunciate aquí
Anunciate aquí

¿Quieres saber más?

Artículos

Artículos relacionados que probablemente también te interesen

Ver más

Respuestas

Preguntas sobre este tema que ha contestado la comunidad

Comentarios

  • 1

    Avatar de !
    elalez

    Si no recuerdo mal, muchas pólizas de automóviles no cubren "meteoritos". Si en España viene un huracán y se lleva volando mi coche, la compañía de seguros probablemente no se hará cargo.

  • 2

    Avatar de !
    Onésimo Alvarez-Moro

    Eres consciente que es un riesgo y puedes decidir cubrirlo o no. ¿O es que realmente esperas que el gobierno te compre uno nuevo?

  • 3

    Avatar de !
    Consultor Anónimo

    Creo que hay riesgos que son razonables de cubrir, y riesgos que no lo son. Llevar un coche a todo riesgo o a terceros es una cosa. Protegerse frente a desastres naturales de las características que estamos hablando es otra.

    No estoy de acuerdo con la visión ultraliberal de que "cada uno corra con todos sus riesgos". Creo que es razonable que el Estado exista y de soporte en casos especialmente importantes.

  • 4

    Avatar de !
    António Pinto

    Excelente post.

    Também concordo que o estado não deve substituir as seguradoras. Cá em Portugal acontece o mesmo. Em 2005 foi assim com os incêndios.

    O Estado apenas deve ajudar aqueles que por manifesta insuficiencia financeira não podem segurar os seus bens, ou se por alguma razão as seguradoras não os aceitam.

    Não é justo que quem tenha possibilidades não segure os seus bens recorendo ao mercado segurador e quando acontece a desgraça vá reclamar ao Estado.

    Numa sociedade democrática todos os cidadãos têm os mesmos direitos, obrigações e não podem ser discriminados.

    Ao abrir um precedente o Estado coloca-se numa situação complicada, pois no futuro não poderá negar-se a ajudar sem quem for. Caso o faça, e numa acção contra o Estado no Tribunal Europeu, provavelmente sairá a perder.

Anunciate aquí

WSL Weblogs SL