
Parece que algo ha quedado claro después del Mobile World Congress (MWC) de Barcelona: la irrupción de los tablets. Los nuevos dispositivos táctiles han supuesto una revolución en el mercado y van a ofrecer numerosas posibilidades de negocio, cosa de la que ya se han percatado la gran mayoría de las compañías del sector.
Sabemos que cuando aparece un nuevo producto en el mercado (con una buena aceptación) directamente aflora una nueva necesidad para los individuos. Así es la naturaleza humana y así funcionamos con el capitalismo. Las oportunidades de negocio se engrandecen en el corto plazo y los beneficios se convierten en un jugoso reclamo para los astutos empresarios.

