Hace frío. Un frio polar o siberiano. Y también hace un frío fiscal de la leche. Decía Machado aquello de Españolito que vienes al mundo te guarde Dios. Una de las dos Españas ha de helarte el corazón. Pues hoy por hoy el corazón no se, la cartera te la van a helar las dos Españas fijo, que hay que mantener en funcionamiento el tiovivo que se han montado. Por eso no es extraño que hayamos vuelto a ser un país de emigrantes, incluso de emigrantes fiscales. Y examinando algunas posibilidades conviene recordar que optar por la residencia fiscal en Andorra es más fácil desde el 2011.
En el 2010, España y Andorra firmaron un Acuerdo para el intercambio de información en materia fiscal, que entro en vigor en febrero del 2011. Con dicho acuerdo España conseguía la colaboración de las autoridades andorranas a la hora de perseguir a aquellos residentes españoles que escondían su dinero en la banca andorrana (ojo, peticiones individuales de información). Pero lógicamente esto tenía una contrapartida.









