La reforma laboral ha resultado bastante polémica, y hemos hablado largamente sobre ella, pero nadie parece estar muy de acuerdo con las medidas tomadas. Queremos saber la reforma laboral que aprobarían los lectores.
¿Cuál sería tu reforma laboral?
La reforma laboral ha resultado bastante polémica, y hemos hablado largamente sobre ella, pero nadie parece estar muy de acuerdo con las medidas tomadas. Queremos saber la reforma laboral que aprobarían los lectores.
¿Cuál sería tu reforma laboral?
La ministra Fátima Báñez se ha reunido con los representantes sindicales para explicarle la reforma laboral. Los dos portavoces de los sindicatos mayoritarios han apuntado a que la reforma laboral podría ser inconstitucional por varios motivos. El primer motivo de inconstitucionalidad lo encontramos en la modificación de la ultraactividad de los convenios colectivos, al agotar a los dos años las prórrogas automáticas del convenio.
El segundo motivo complejo que podría chocar con la Constitución lo tenemos en los diferentes periodos de prueba que marca cada contrato de trabajo. En el caso del contrato bonificado para “emprendedores”, tenemos que el periodo de prueba puede ser de un año, cuando actualmente el periodo de prueba máximo lo tenemos en los contratos indefinidos para licenciados en 6 meses. Lógicamente, existen baremos distintos de prueba en función de un mismo contrato indefinido, punto cuanto menos complicado de entender.
El tercer punto espinoso de la reforma lo tenemos en la apertura que hace la reforma laboral para realizar despidos objetivos en el sector público. Tal y como se define el estatuto del empleado público, el concepto de despido objetivo parece ser que no cabe en la reforma laboral para este sector de empleados. Aún así, la ministra Báñez apunta a que la reforma laboral cumple escrupulosamente con la Constitución. Veremos en un futuro si esto es cierto.
En El Blog Salmón | La reforma laboral no es agresiva, sino descafeinada, La reforma laboral permite bajar salarios con facilidad, ¿Cómo me afecta la nueva indemnización de 33 días por año trabajado?, Esta reforma laboral no merece una huelga, merece un cierre patronal, Reforma laboral: decepción absoluta, El despido un poco más barato con la nueva reforma laboral, ¿Realmente se cree que esto es una reforma laboral?
Como se ha visto, en España el nuevo gobierno ha anunciado lo que ha llamado su ‘reforma laboral’ y la realidad es que lo que hemos visto se puede llamar algo completamente distinto: ¡resolver la crisis sobre las espaldas de los trabajadores‘.
Hace bastantes años que estoy hablando de la necesidad de liberar el mercado laboral español, de su flexibilización, en trabajo, en despido y en sueldo. Cuando a principios del 2006, en pleno boom económico, decía que había una coincidencia entre el bajo desempleo y los contratos basura, estaba animando a considerar que las barreras artificiales al mercado laboral y que las manipulaciones de salarios con sus negociaciones centrales no eran la mejor forma de crear empleo y de mejorar el mal ambiente laboral. Estábamos en boom y el nivel de desempleo había bajado mucho, pero seguía bastante por encima del nivel de los países comparativos. Algo no funcionaba.

Finalmente, lo que muchos temíamos se ha cumplido: la reforma laboral no sólo no ha sido “agresiva”, sino que además está rebosante de letra pequeña que las señoras Báñez y Sáenz olvidaron mencionar el día de su presentación a los medios. Algunos ingenuos, entre los que me incluyo, pensamos que un gobierno respaldado por una mayoría absoluta aplastante sería capaz de llevar a cabo una reforma ambiciosa que de una vez por todas solucionase los graves problemas del mercado laboral español.
Nuestro mercado laboral es caótico y pide a gritos un reseteo. Y la respuesta del gobierno no ha sido otra que parchear las medidas que la ejecutiva de Zapatero aprobó en su momento y que no sirvieron absolutamente para nada. Sobre la mesa han dejado propuestas tan válidas como la indemnización de despido creciente o el paquete de medidas austríaco, que además de proteger la trayectoria profesional del trabajador eran beneficiosas para la economía a medio y largo plazo.

Los domingos son un buen día para reflexionar sobre lo que ha ocurrido en la semana, y para ello ha surgido esta sección, el tema de la semana, para hacer lo propio sobre lo más destacado que hemos vivido en el ámbito económico.
El tema de esta semana lleva tiempo siendo objeto comentarios y especulaciones de todo tipo, la reforma laboral, que ha presentado el gobierno este viernes pasado, que ha resultado ser decepcionante para muchos, con nuevas medidas que siguen la línea marcada en reformas anteriores.

Bueno, parece ser que la reforma laboral que se ha publicado hoy en el BOE (PDF) viene como los huevos Kinders, con sorpresa dentro. Y digo que viene con sorpresa porque ayer, a la vicepresidenta Sáenz de Santamaría y la la ministra de empleo, la Sra Báñez, se les olvidó comentar que la reforma laboral presenta varios mecanismos para bajar el sueldo de los trabajadores.
El primer mecanismo que se plantea para realizar una rebaja de sueldo lo encontramos en la modificación del artículo 41 1.d del Estatuto de los trabajadores. Este artículo permite modificar las condiciones de trabajo en los siguientes puntos, siempre que existan probadas razones económicas, técnicas, organizativas o de producción. Tendrán la consideración de modificaciones sustanciales de las condiciones de trabajo, entre otras, las que afecten a las siguientes materias:

Una de las propuestas más arriesgadas de la recién horneada reforma laboral es la que se refiere a la nueva indemnización por despido de 33 días por año trabajado. Aunque el objetivo de esta modificación sea flexibilizar el mercado de trabajo para generar empleo a largo plazo, la preocupación entre los trabajadores existe. En un país con más de cinco millones de parados y en el que la precariedad laboral está a la orden del día, es normal que cualquier medida que limite los derechos de los trabajadores no sea bien acogida.
Con la nueva reforma laboral a las empresas les resultará más fácil despedir trabajadores. A partir de ahora las empresas que quieran realizar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) para acogerse a la indemnización mínima (20 días por año trabajado con un máximo de 12 mensualidades) no necesitarán el visto bueno de la Autoridad Laboral. Además, las causas que una empresa puede alegar para presentar un ERE se amplían a “pérdidas actuales o previstas” o una “disminución de ventas durante tres trimestres consecutivos”.

Una de las novedades que incorpora la nueva reforma laboral abre la puerta a la colaboración en la colocación de trabajadores entre las Empresas de Trabajo Temporal (ETTs) y los servicios públicos de empleo. Según la ministra de Empleo, Fátima Báñez, el objetivo no sería otro que sumar esfuerzos de colaboración entre el sector público y el privado.
Que los servicios públicos de empleo no funcionan correctamente en España es un hecho incuestionable. La esperanza de que su nivel de eficiencia mejore en los próximos años es también bastante dubitativa. Hasta ahora, el antiguo INEM apenas colocaba el 3% de los parados que acudía a él pidiendo empleo, por lo que desde el Gobierno creen que una colaboración con las agencias de intermediación privadas no tendría por qué salir excesivamente mal.

Después de leer las “brillantes medidas” del ejecutivo en la reforma laboral, veo que ya hay voces pidiendo la convocatoria de huelga general. Pues no, esta reforma laboral no merece una huelga, merece un cierre patronal. Un cierre patronal porque la decepción a todos los niveles es máxima, baata con leer la imprecisión y poca claridad del ejecutivo para arrojar medidas que de verdad sirvan para algo.
Es sencillo dar argumentos para un cierre patronal por la reforma laboral, estos son sólo unos pocos: