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El Negocio esta en el BOE

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La de Las dos orillas es una frase muy de Julio Anguita, aunque aquí no la uso en el sentido del ex dirigente de IU. La imagen de ambas riberas me vale para evocar esos dos mundos, la política y los negocios. Aunque pensándolo bien más que orillas son placas tectónicas, que flotan sobre el magma social, influyéndose mutuamente, chocando en ocasiones, provocando movimientos sísmicos.

A estas alturas no voy a contar nada nuevo sobre la noticia del fichaje de Taguas por SEOPAN. Pero, por si alguien se ha perdido, ahí va un resumen. Taguas, responsable de la Oficina Económica del Presidente, y con rango de Secretario de Estado, ha sido fichado por SEOPAN, la patronal del sector de Obra Pública española (que casualidad), lo que ha desencadenado un auténtico escándalo, ya que muchos entendían que no se respetaba el periodo ánimo de inactividad que marca la Ley para estos supuestos, aunque según otros no era necesario, pues para ellos SEOPAN era algo así como una ONG, sin ánimo de lucro (animalitos...). Se hablaba de incompatibilidades, de pago de favores del pasado y del futuro, de colusión entre el sector público y el privado, etc....

Lo dicho. Todo esto esta en la red para quien quiera leerlo. Pero tras la escabechina periodística, me gustaría introducir una serie de reflexiones.

Este ejemplo, así como en menor medida el de Eduardo Zaplana y su flamante fichaje por Telefónica, me sirve para acordarme de áquellos que defienden que nuestros políticos están mal pagados. Sinceramente, no lo tengo tan claro. Tengo claro que, en el mejor de los casos, gente como la citada es fichada por las empresas como abrepuertas, como relaciones públicas. Y esa agenda de contactos, esa capacidad de persuasión, no se la ha dado su labia natural, ni el desempeño de funciones profesionales o empresariales privadas. Se lo ha dado el cargo público que desempeñan. Es muy gracioso que digan que pierden dinero en vez de estar en el sector privado (salvo excepciones, como previsiblemente Rajoy). El currículum de la mayoría de ellos, al margen de la política es más bien escuálido, pobre. Evidentemente tras calentar sillón público durante años, éso cambia, pero lo hace precisamente gracias a estar en ese mundillo.Por decirlo finamente, nuestros políticos vienen a ser becarios sin experiencia alguna, bastante limitadillos. Como becarios creo que se hallan bien remunerados.

Por otro lado, todo esto me recuerda a determinado ex-político. Todo un ejemplo de superviviente (de franquista a ejecutivo de Prisa, pasando por las filas de la derecha democrática). Una de sus frases más celebradas, quizás apócrifa, es aquella de que El Negocio esta en el BOE. En términos financieros, equivale a la mulderiana máxima de La verdad esta ahí fuera. Efectivamente, España, como otros muchos países, tiene un excesivo peso del sector público en la Economía. Y quien habla del sector público habla de la discrecionalidad política. Es por ello que se produce esa atracción fatal entre los políticos y los hombres de negocio. Unos ávidos de dinero, para si o sus partidos, y otros ávidos de boes favorables. Curiosamente, los defensores del intervencionismo estatal, luego se extrañan de casos como estos. O incluso se indignan con supuestos como el de Berlusconi, un hombre de negocios que entra en política para defender sus intereses o para conseguir un fuero especial por su cargo. Pues señores míos, popes de la izquierda, la solución es fácil, dolorosa para su ideología, pero fácil. Reduzcan el peso del Estado en la economía, minimicen la intervención pública. En términos financieros, rebajen la rentabilidad de las inversiones de estos condottieris en la Política.

Pero claro. Va a ser que no:

    <li>Por un lado, son una de las <strong>grandes fuentes de financiación de los partido</strong>s. Recordemos el origen histórico del <em>Duce Silvio</em>, como hombre de los socialistas italianos, y más concretamente de Craxi, uña y carne de nuestro Felipe (quizás a Alfonso Guerra se l<a href="http://www.google.es/url?sa=t&ct=res&cd=1&url=http%3A%2F%2Fwww.publico.es%2F071073%2Falfonso%2Fguerra%2Fpero%2Fberlusconi%2Fdelincuente&ei=diAjSNQvhLbAAe-wjPIK&usg=AFQjCNH_gWiP-MOsDH_HKWnu42p90P6agQ&sig2=9ReyGsIN3h019SigCKVZHw">e ha olvidado</a> como llegó este delincuente, según él, <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Telecinco">a España</a>).</li>
    
    <li>Ademas eso supone renunciar, tal y como decía, a parte sustancial de su<strong> ideario político</strong>.</li>
    
    <li>Pero sobre todo, <strong>implica renunciar a fuertes dosis de Poder</strong>. Y en ello coinciden los políticos de derechas y de izquierdas. El Poder es lo primero. Es droga dura.</li></ul>
    
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