Compartir
Publicidad

El ultimo refugio de Sarkozy [por IC]

El ultimo refugio de Sarkozy [por IC]
Guardar
24 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Según el Diccionario de la RAE la primera acepción para el término patriotismo es el del amor a la patria. Si os parece flower power, al menos no es tan lamentable (¿a qué se dedican los académicos?) como la segunda: sentimiento y conductas propios del patriota.Esta segunda definición, matizada por la primera, son una excelente patente de corso para todo tipo de bellacos, eso si, patriotas a más no poder. Lord Acton, uno de esos personajes desconocidos para el gran público, para el seguidor de Jorge Javier, lo dejo claro: el patriotismo es el último refugio de los miserables.

A comienzos del verano ya vimos algo de ello en el post Mercados y neosoberanistas, o el gracioso descubrimiento de algo tan útil como envolverse en la bandera cuando las cosas vienen mal dadas. Es una constante histórica, ésa y la de como en momentos de zozobra crece el intervencionismo frente a lo que sostenía la amiga Naomi, que confundía empresas con mercados. uno, que quizás es exagerado hablaría de fascismo, de corporativismo. Pero, admitiendo que puedo ser un tanto radical, me quedare con que es de miserables, de miserables como aquellos que propugnan el nuevo patriotismo industrial frances, y la creación de un Observatorio de productos de Francia.

Insisto en que de sorpresas nada de nada. Desde el origen de la vieja CEE, Francia viene comportándose como un auténtico enfermo de Europa, por mucho que haya intentado traspasar el papel de malo al vecino británico. Los españoles lo sabemos bien: una unión europea que ha protegido especialmente el agro francés, una unión que ha permitido que empresas públicas francesas campen a sus anchas desequilibrando al mercado, una unión que ha tolerado prácticas gubernamentales tendentes a bloquear la entrada de operadores foráneos.

El caos y el miedo que se apodero de las sociedades europeas con la crisis, unido a la lamentable gestión y falta de coraje de los burócratas europeos, han dado alas a los gobiernos europeos, entre ellos al francés, para entrar a saco hasta la cocina. En un primer momento fue el sector financiero, salvando a quien no se debía haber salvado apelando no se que intereses o que Diluvio universal (les reconozco que si hubiese sido su Diluvio personal). Fue lamentable la falta de reacción de la Unión europea al no vetar dichas práctica, al no sancionar a estos gobiernos. Lamentablemente esa primera victoria les ha dado alas.

El marido de Carla, en el tiempo que le queda libre tras el affaire de los gitanos, se está planteando el imponer, de facto, que los componentes de los productos fabricados en Francia proceden en su mayoría de proveedores galos. A eso le llaman patriotismo industrial francés, o lo que es lo mismo, a tomar como rehenes a los consumidores franceses para proteger a las empresas galas incompetentes. Algo a lo que la UE debería plantar cara de inmediato, cosa que no hará dados los antecedentes inmediatos citados. El único consuelo es que de llevarlo a cabo, tan solo conseguirá ralentizar el inevitable devenir. Eso si, ese tiempo supondrá dinero de más en el bolsillo de sus amigos. Y de menos en el del consumidor francés. Por no hablar de las consecuencias en los proveedores españoles, alemanes, italianos, etc…de las empresas francesas.

Aunque tampoco me agrade, algo bien distinto sería la instauración de una suerte de denominaciones industriales de origen, en aras a trazar de que esta hecho ese coche, esa maquinilla, etc. No creo en la utilidad a largo de estos inventos, pero al menos no suponen una imposición, tan solo un cierto chorreo de dinero publico y la creación de practicas irregulares para conseguir el dichoso sello. El consumidor que se quiere informar acerca de lo que consume se seguirá informando , y el que va a precio acaba comprando por precio, por mucho que pretenda darle vueltas.

Lo chocante de todo esto, es que a pesar de ser un producto político francés 100%, con su adecuado toque chauvinista, Sarkozy no superaría un test similar al que quiere imponer a los productos franceses. A los proveedores que nos lo han suministrado no les hubiesen dejado pasar la frontera.

Oh la la!

Más información | Capital Madrid
En El Blog Salmón | ¿Vuelve el proteccionismo ?, Francia: ¿Medio ambiente o más proteccionismo ?
Imagen | Guillaume Paumier

Avatar de IC

IC ha sido colaborador habitual en El Blog Salmón y ahora escribe una

columna semanal donde muestra su punto de vista de los asuntos económicos

más relevantes.


Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio