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Goldman Sachs no dará bonos en efectivo a sus ejecutivos

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Es malo el ambiente que se vive en muchas ciudades de Estados Unidos donde el desempleo real supera el 20%. Por eso que hablar de las jugosas bonificaciones a los banqueros que crearon la catástrofe financiera provoca enorme indignación. Tanto es así, que el propio jefe ejecutivo de Goldman Sachs, Lloyd Blankfein, salió a aquietar los ánimos y señaló que "no habrá ningún tipo de bonificaciones en efectivo a los ejecutivos de Goldman".

De esta forma, Blankfein busca limpiar la imagen de las instituciones que han sido consideradas las grandes beneficiadas de la crisis: los conglomerados financieros que han recibido multimillonarios recursos de los gobiernos al ser considerados “demasiado grandes para caer” (too big too fall). Esta situación ha privilegiado a las instituciones financieras por sobre el resto de los sectores de la economía, ampliando más los desequilibrios del sistema. Goldman recibió parte de los 787.000 mil millones de dólares del programa de ayudas y, aunque ya los devolvió, señaló que esta vez compensará a los ejecutivos con acciones de la empresa que no podrán transarse en el mercado durante al menos cinco años. Goldman Sachs ha sido presentado como uno de los principales villanos de esta crisis financiera y desató la furia cuando entregó una bonificación promedio de 550.000 dólares a sus 31.000 empleados en el mundo (algunos recibían sólo 10.000 dólares, pero otros 10 millones de dólares). Esta vez pensaba repartir mas de 700.000 dólares en promedio a sus ejecutivos top: 22 mil millones de dólares. Entre las figuras de alta influencia política que entran y salen de Goldman Sachs (para entrar a la Fed o al Tesoro) están Robert Rubin, Henry Paulson y Timonthy Geithner.

En cuanto a Blankfein, no sólo el tema de las bonificaciones lo ha tenido en las portadas noticiosas. El mes pasado desató una tormenta cuando declaró que los banqueros “hacían el trabajo de Dios”, algo por lo que más tarde debió pedir disculpas. El torrente de la furia popular es algo que no ha podido aquietarse dado que los grandes conglomerados financieros (JP Morgan, Goldman Sachs, Bank of America, Citigroup) quedaron en situación privilegiada al recibir ayudas a la que los bancos más pequeños no tuvieron acceso, corriendo la misma suerte del sector productivo, que es el que genera empleo. Más de 130 de estos bancos pequeños han quebrado en Estados Unidos durante 2009 (las quiebras de empresas superan el millón: hospitales, fábricas, escuelas). Pero los bancos, han comenzado a ser reabsorbidos por los conglomerados, demostrando que a los grandes bancos la crisis no sólo les ha inyectado enormes flujos de liquidez a cero costo, sino que también les ha permitido seguir creciendo.

Como esta situación es totalmente insostenible (ya lo dijo Paul Volcker el año 2005!), tanto Francia como el Reino Unido han acordado la aplicación de un impuesto a las bonificaciones de los banqueros superiores a los 28.000 euros. Y la UE en su conjunto ha resuelto aprobar la aplicación de una tasa a las transacciones financieras especulativas, y así se lo ha hecho saber al FMI. El sector que desató la tormenta debe generar resguardos para evitar que una crisis como la actual (que se prolongará por al menos dos años) afecte las arcas de los Estados, y el bolsillo de los contribuyentes.

Más información | The Independent En El Blog Salmón | La necesidad de un impuesto a las transacciones financieras Imagen | crcollins

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