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Para comprender el pasado, el presente y el futuro de la crisis

Para comprender el pasado, el presente y el futuro de la crisis
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Esta gráfica de Mike Mandel tiene la particularidad de sintetizar la actual crisis desde sus mismos orígenes. Aquí está el pasado, el presente y el futuro del drama que vive el mundo.

La gráfica muestra el nivel de endeudamiento de los hogares de Estados Unidos durante los últimos 20 años (desde 1989 hasta 2009), algo que en otro artículo califiqué de el gran cáncer. En los primeros diez años el nivel de deuda se mantiene estable 300-400 mil millones de dólares, o con un leve ascenso. Pero desde 1999 la deuda se acelera hasta los 1,2 billones de dólares que alcanza el año 2006, triplicando su valor inicial.

Después de alcanzar la cima, se produce lo que estamos viviendo: un rápído descenso gatillado por el choque brutal con la realidad, que ha significado, a la pasada, el desplome de la economía mundial. Un desplome provocado simplemente por el abultado e insostenible nivel de endeudamiento de EEUU. De ahí la fuerza de la contracción económica, que ha secado los mercados financieros pese a las cuantiosas inyecciones de liquidez; de ahí la caída del comercio mundial, que ha remecido a las fábricas del mundo desde Alemania a Japón, pasado por Taiwán, Corea y Singapur, y toda la gama de países intermediadores.

deuda

Esta segunda gráfica muestra el endeudamiento público de Estados Unidos, como porcentaje del PIB, desde 1952. Fijaros cómo aumenta desde 1981. Sume ambas deudas y tiene la película completa. Es como si Usted se hubiese gastado el doble de lo que recibía... durante tres décadas. Y ahora los bancos, prestamistas, amigos y parientes, le vienen a cobrar.

Como he planteado en otros artículos, el mundo se sostuvo en las últimas décadas amparado en la maquinaria de consumo que desplegaba Estados Unidos, y que lo hacía consumir el 50% de la producción mundial: (Estados Unidos, con el 5% de la población mundial, consumía el 50% de todo lo que se producía en el mundo). Pero dicho nivel de consumo era totalmente inmerecido, pese a la célebre frase de Bush padre:

"nuestro estilo de vida no es negociable"

Negociable o no, dicha maquinaria resultó ser totalmente falsa al echar raíces sobre un frágil terreno en el cual primaban los abultados desequilibrios reales, partiendo por las injusticias salariales. Era totalmente esperable que el choque de la locomotora estadounidense contra el muro de lo real, provocara este fuerte impacto en el comercio y el empleo de todo el mundo, y así lo señalé en uno de mis primeros artículos en este blog: La caída de un avión en llamas. Y de este impacto no se saldrá tan fácilmente, más aún cuando la leve recuperación del 2009 fue producto de los cuantiosos estímulos fiscales, que comenzarán a agotarse a partir de marzo. Estímulos que habrá que pagar... y con intereses. Sume a la caída del comercio el drama del desempleo mundial y tiene el panorama completo para este año y el próximo: lento crecimiento y gran austeridad.

En El Blog Salmón | El reloj de la deuda de Estados Unidos, La caída de un avión en llamas, La deuda de los 50 billones de dólares

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