Allá por 2018, Marta Pérez y su pareja invirtieron 110.000 euros para abrir su primer negocio ‘dos en uno’ en Barcelona. La inversión se recuperó en unos cuatro o cinco años, así que decidieron apostar por un segundo local, con una inversión inicial de 140.000 euros. Su premisa, según recogió el canal de YouTube de Eric Ponce en una charla difundida por El Economista: combinar una cafetería de especialidad con una lavandería de barrio. El resultado es La bar, un espacio donde los clientes pueden tomar café mientras esperan la colada, que factura unos 24.000 euros mensuales por establecimiento, según su propietaria.
Es decir, unos 800 euros al día. Aunque el 65% de la recaudación entra por la barra, la lavandería también contribuye de forma importante a los ingresos. En cada local hay tres lavadoras y dos secadoras, cuya adquisición supuso una inversión aproximada de entre 24.000 y 25.000 euros. "Una lavadora pequeña cuesta 5,80 euros y nos supone 1,5 euros de coste, o sea, te estás quedando con 4 euros de margen, que es mucho", resume Marta en el vídeo original. "La lavadora grande son 11 euros, para nosotros de coste son unos 3, es decir, estás teniendo un margen de 8 euros. Tiene el doble de capacidad, así que sacamos el doble de margen", añade la propietaria.
Y… ¿cuánto gasta en sueldos? Una lavandería de autoservicio puede funcionar con menos personal, mientras que un establecimiento que también ofrece servicio de cafetería necesita trabajadores para atender la barra. En el caso de Marta, la plantilla es de tres personas y el gasto laboral ronda los 7.000 euros mensuales. Si sumamos un alquiler de entre 1.100 y 1.900 euros y los suministros de agua, luz y gas, los gastos mensuales alcanzan unos 19.000 euros. Tras impuestos, a la cuenta corriente llegan entre 3.000 y 3.500 euros netos. De nuevo, siempre según la propietaria.
Subirse al carro de un negocio híbrido no es una decisión barata
Por estimaciones de Plan de Negocio, abrir una lavandería de autoservicio puede requerir una inversión de decenas de miles de euros, dependiendo del local, la maquinaria y el modelo de explotación. El formato mixto añade las necesidades propias de la hostelería, desde la adecuación del espacio hasta el equipamiento y las licencias correspondientes. En el caso de Marta, la inversión inicial del segundo establecimiento ascendió a 140.000 euros. El colchón necesario para arrancar un negocio de hostelería o emprender por cuenta propia puede ser considerable, especialmente cuando se combinan dos actividades con necesidades distintas, como bien explicamos hace ya varios años en un artículo en El Blog Salmón.
La contrapartida es que el modelo híbrido permite sumar dos fuentes de ingresos en un mismo local. Las estimaciones de facturación de una lavandería de autoservicio varían según el tamaño, la ubicación y la ocupación de las máquinas. Bloomest sitúa sus cálculos de facturación anual en una horquilla de entre 80.000 y 130.000 euros. En el caso de La bar, los 24.000 euros mensuales declarados equivaldrían a unos 288.000 euros anuales si se mantuviera ese ritmo durante todo el año. No obstante, esa cifra no permite concluir por sí sola que el negocio triplique la facturación media del sector. El cliente ya no va solo a lavar: también puede aprovechar la espera para consumir café o algo de comer. La rentabilidad de la espera pasiva.
En El Blog Salmón | Daniela y José, dueños de un bar en un pueblo de 70 habitantes: "Nos dan casa y trabajo, solo pagamos 110 euros de alquiler"
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