Joan Manuel Serrat lleva décadas siendo una de las voces más reconocibles de la música en español. Aunque se despidió de los escenarios en 2022, sus canciones siguen formando parte de la memoria musical de varias generaciones y continúan sumando millones de reproducciones en las plataformas digitales. Pero su trayectoria no siempre apuntó ahí. A mediados de los años sesenta, el artista barcelonés también exploraba su futuro en el ámbito científico, donde llegó a trabajar como becario.
Tal y como explicó en una charla con Iñaki Gabilondo con motivo del Premio Princesa de Asturias de las Artes de 2024, recuperada recientemente por ABC, su primera vocación formal fue muy distinta a la guitarra. "Yo estudié para perito agrícola por romanticismo y fui premio extraordinario en la primera promoción". Pese a criarse en un entorno industrial, logró destacar, aunque él mismo reconoce que la falta de práctica diluyó ese aprendizaje inicial.
Pero, ¿dónde encajaba la música? A la vez que empezaba a componer y a dar sus primeros pasos artísticos, Serrat decidió adentrarse en otra rama científica. "En tercero de Biología, porque yo estaba entonces trabajando como becario en el Centro Pirenaico de Biología Experimental en Jaca", explicó el autor de Mediterráneo. En esta institución del CSIC, el artista se encontró con las dificultades económicas de sus primeros años de investigación. Como él mismo recordó: "Trabajaba cobrando un sueldo de becario que era muy escaso y estudiando al mismo tiempo, por libre, Biología en Barcelona".
El profesor que cambió el rumbo de su carrera
El choque de trenes no tardó en llegar. Mientras una de sus canciones triunfaba en España, un profesor de Zoología se negó a flexibilizar sus prácticas de laboratorio. "Fui aquel hombre a pedirle que me dejara hacer las prácticas y se empecinó en que no. Además, en plan histérico», recordó. Le vino bien. "A partir de ahí, lo vi claro y dije: 'Ha acabado'. No sabía exactamente dónde me llevaba el camino".
En El Blog Salmón hemos analizado en varias ocasiones si estudiar una carrera sigue siendo rentable en España. Por regla general, la formación universitaria puede mejorar las perspectivas laborales y salariales, aunque sus resultados dependen de la titulación y de las oportunidades profesionales. En el caso de Serrat, la alternativa musical empezó a ganar peso mientras sus estudios se complicaban. El coste de oportunidad de continuar por la vía académica era una cuestión que solo podía valorar con la información y las circunstancias de aquel momento.
A día de hoy, la música ha marcado una trayectoria de enorme repercusión cultural. Tras dejar atrás aquel modesto sueldo del CSIC, el artista encadenó éxitos, fue candidato a representar a España en Eurovisión y consolidó una carrera reconocida dentro y fuera del país. Sea como fuere, la anécdota deja una reflexión sobre el riesgo profesional: a veces, la verdadera rentabilidad está en saber cuándo abandonar un camino para apostar por otro.
Imagen | El Juicio (RTVE)
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