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Un nuevo filón para los seguros de decesos

Un nuevo filón para los seguros de decesos
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Hace unos cuantos años, cuando comenzó el boom de la inmigración en España, tuve una charla con un directivo del mundo del seguro. Por aquel entonces, parece que a diferencia de lo que ocurre hoy en día, los inmigrantes ilegales no acudían con frecuencia a la Sanidad Pública. En parte quizás por miedo a que se descubriese a su situación irregular, en parte porque quizás no tenían tan claro los derechos de los que gozaban o que posteriormente se les reconocía. El caso es que este segmento de la población era una de las apuestas de las compañías de seguros a la hora de comercializar los seguros médicos privados, que, entre los españoles, y salvando colectivos concretos y determinadas entidades regionales, no destacaban por su penetración en el Mercado.

Supongo que ahora ese caladero se les ha agotado. Pero resulta que cuando se cierra una puerta se abre una ventana. Y resultaque algunos han encontrado en este colectivo el medio ideal para resucitar un clásico del seguro que estaba moribundo: El seguro de decesos, sobre el que ya habíamos comentado que estaba algo pachucho.

Ahora resulta que las compañías aseguradoras se han dado cuenta de que pueden aprovechar la morriña de los emigrantes por su tierra. Se suele decir que es triste morir en tierra ajena, y muchos desean, ya cadáveres, que les devuelvan a la tierra que les vio nacer. Tiene cierto sentido. Repatriar un cuerpo es sumamente costoso, especialmente para aquellos que han venido en busca de fortuna y han fallecido antes de lograrla. En muchos casos su familias no dispondrán tampoco de los medios necesarios para hacerlo. Catalana Occidente lo ha entendido así y ha apostado por ello, lanzando un seguro de decesos con coberturas específicas para estos casos

Supongo que en las aseguradoras son conscientes de que, siendo una oportunidad de negocio atractiva, cuentan con dos dificultades a abatir. La primera es que, lamentablemente, son pocos los inmigrantes que se paran a reflexionar sobre una muerte imprevista, quizás por que de hacerlo podría frenarse su ilusión con la que abordan su aventura migratoria. El otro obstáculo es la competencia de las compañías aseguradoras de sus países de origen. Quizás cuenten con menos prestigio y garantías que las de los países receptores, pero a cambio cuentan con un amplio conocimiento del país de origen, y una proximidad cultural a las familias mucho mayor. Les recomendaría la lectura de este artículo.

Foto | José Carlos Córtizo Pérez

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