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Siguiendo con nuestra serie de Conceptos de Economía, en la sección de hoy vamos a explicar en qué consiste el proteccionismo. Para ello, partimos de la idea de que en situaciones de libre competencia como la actual, el comercio internacional podría llegar a perjudicar los intereses de ciertos países, ya que a un país le podría resultar más barato comprar un producto en el extranjero que producirlo internamente. En esos casos, la producción nacional de ese bien corre el riesgo de desaparecer.

En casos así, los gobiernos pueden llegar a intervenir en el funcionamiento del mercado limitando la entrada de productos extranjeros con el objetivo de proteger la propia industria nacional. Este tipo de actuaciones se conoce con el nombre de proteccionismo.

En los siguientes apartados explicaremos cuáles son las principales razones que podrían justificar políticas económicas proteccionistas y cuáles son las medidas más empleadas para frenar las importaciones de productos de otros países.

Razones que justifican el proteccionismo

Normalmente, las relaciones comerciales internacionales tienen a fomentar la libre competencia entre países y esto suele ser beneficioso para todas las partes implicadas. Sin embargo, en ocasiones el proteccionismo podría justificarse por las siguientes razones:

1. La protección de industrias consideradas estratégicas para el interés público. Algunos países pueden llegar a la conclusión de que ciertas industrias nacionales, como por ejemplo las relacionadas con la defensa nacional, son estratégicas para el interés público.

2. El desarrollo de industrias emergentes. El avance de las nuevas tecnologías, la implantación de economías de escala o la productividad son factores competitivos que pueden lastrar el desarrollo de determinados sectores nacientes. Ante esta situación, los países pueden ver en las políticas proteccionistas el único medio para proteger a estas empresas que están empezando a crecer.

3. El fomento de la industrialización y la creación de empleo. Si un país decide desarrollar su propia industria nacional con el objetivo de generar empleo, puede llegar a sustituir productos extranjeros por nacionales. De esta forma, se intentaría también incrementar la renta nacional mediante los beneficios empresariales y los salarios de los trabajadores.

4. La recaudación de dinero. Es un argumento utilizado frecuentemente por los países subdesarrollados. Mediante la implantación de aduanas se pueden lograr ingresos importantes procedentes de empresas importadoras.

Tipos de medidas proteccionistas

Si finalmente un país decide aplicar medidas proteccionistas para proteger a las empresas nacionales, las medidas más empleadas para frenar las importaciones de productos de otros países son las siguientes:

1. Gravar con impuestos las importaciones. Un arancel es un impuesto de aduanas sobre las importaciones y tiene un doble objetivo: recaudar dinero para las arcas públicas y encarecer los productos extranjeros para hacerlos menos competitivos que los nacionales. Los aranceles pueden ser de dos tipos:

    - Específicos: establecen una cantidad fija de dinero por unidad física importada con independencia del valor de la mercancía importada. Por ejemplo, 150 euros por cada producto X importado de Estados Unidos.
    - Ad valorem: establece un impuesto proporcional fijo sobre el valor de la mercancía. Por ejemplo, un 10 % sobre el valor del bien X importado de otro país.

2. Establecer políticas comerciales e industriales que favorezcan el desarrollo y la expansión de industrias nacionales. El objetivo en este caso sería dar lugar a una situación en la que las empresas nacionales compiten con ventajas respecto a las empresas extranjeras que no disfrutan de ningún tipo de ayuda. Esta situación podría conseguirse, por ejemplo, subvencionando a determinados sectores.

3. Fijar cuotas o contingentes limitados de productos extranjeros. Lo que se hace en este caso es establecer limitaciones a las cantidades que se pueden importar de determinados bienes. Por ejemplo, hace unos años la Unión Europea restringía la importación de automóviles japoneses a un número de unidades limitado por año.

4. Barreras no arancelarias. El objetivo de estas barreras es poner el mayor número posible de trabas a las importaciones, pero no con impuestos, sino a través de medidas del tipo: exigencia del cumplimiento de exigentes normas de calidad a los productos importados, un etiquetado especial, complejos trámites burocráticos, etc. El objetivo, una vez más, sería hacer más competitivo al producto nacional frente al extranjero.

Como no podía ser de otra forma, el objetivo de estas medidas proteccionista no es otro que proteger a los productos nacionales frente a los extranjeros. Pero, ¿son éticas estas trabas a la libre competencia? ¿Benefician de alguna forma a los consumidores?

En El Blog Salmón | Turismo interior ¿fomentar el proteccionismo?, Proteccionismo basauritarra
Imagen | Van Pelt

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