
Sheldon Adelson, empresario internacional del juego está en vías de negociación con Madrid y Barcelona para instalar otro macrocasino en España. La particularidad de este proyecto es la lista de cambios legales que el empresario solicita a todos los gobiernos intervinientes en el proyecto, dígase Gobierno central, autónomico y local.
Para no aburriros y entrar en el meollo de la cuestión, os recomiendo este enlace de El País que cita todas las pretensiones iniciales del empresario para abrir su complejo. Algunas peticiones son realmente disparatadas y otras muy lógicas, pero el debate real del asunto, se encuentra realmente no en las peticiones sino en las trabas legales que se imponen al desarrollo de actividades empresariales relacionadas con el juego. Me explico, si existen estas peticiones son por la propia rigidez y dificultad que tiene abrir un casino o cualquier actividad empresarial relacionada con el juego. ¿Qué se consigue con una liberación plena de la actividad de juego?







