El FMI prevé una caída del PIB del 1,7% en 2012 y un -0,3% para el próximo año. Con esta contracción en la economía y las deviaciones conocidas ya en el déficit del 2011 en torno al 8%, el FMI no cree que España pueda cumplir el objetivo del 4,4% de déficit para el 2012 y sitúa su previsión en el 6,8%.
Esta desviación, la ratifica también el Banco de España con la caída del PIB del 1,5% en el 2011, por lo que la situación de los indicadores económicos es realmente desastrosa. Ahora mismo, el Gobierno se enfrenta a una reducción del déficit de 40.000 millones de euros en una economía en recesión, con una tasa de paro del 21% (y a ver mañana la EPA del 4º trimestre dónde sitúa el paro en el 2011) y una caída en el PIB que no tiene freno aparente.

