En diciembre del 2009 las autoridades neoyorkinas lanzaron su concurso “Taxi de mañana” buscando un automóvil seguro, energéticamente eficiente y repetuoso con el medio ambiente. Los que conocemos esa ciudad sabemos que el sector de taxis está muy controlado por la New York City Taxi and Limousine Commission (TLC).
No sólo fijan cuánto se cobra, pero también el número de medallones (permisos), ahora hay 13.000, aunque no es el único lugar con monopolio del número de taxis en las calles, y también el modelo de taxi homologado, habiendo sido homologado sólo uno durante mucho tiempo. Por eso todos los taxis que veíamos andando por las calles de Nueva York eran del mismo modelo, igual de incómodos, con la misma limitación de sentarse delante y con la misma falta de espacio en los maleteros, no hablaré de los conductores.



Siguiendo la línea de los artículos polémicos de liberalizaciones, que por supuesto molesta a los que disfrutan de alguna protección arbitraria,