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Capitalismo cognitivo, propiedad intelectual y creación colectiva

Capitalismo cognitivo, propiedad intelectual y creación colectiva
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Para cerrar el mes en cuanto a las lecturas recomendadas os dejo una reseña de Capitalismo cognitivo, propiedad intelectual y creación colectiva. Se trata de una obra, como no, colectiva , de redactores y colaboradores de la revista francesa Multitudes. El texto completo en PDF lo podéis consultar aquí.

La obra se encuentra muy lejos de las interpretaciones que uno hace sobre los mismos materiales, si bien hay importantes puntos de encuentro, como que nos encontramos ante tiempos interesantes, tiempos donde lo viejo no acaba de morir, lo nuevo no acaba de nacer y pretende ser abortado por dicha senectud. Otra cosa es compartir las causas, las perspectivas de futuro, etc. Pero en cualquier caso siempre resulta enriquecedor leer a aquellos con una visión de la realidad tan alejada.

Este libro trata de acercarse a la realidad del denominado capitalismo cognitivo, aquel que caracterizaría a esta última etapa del capitalismo, con su apuesta definida por lo inmaterial, por lo intelectual, y que se basaría también, como si fuese un trípode, en otras dos categorías, el capitalismo afectivo y el capitalismo relacional. Posiblemente sea cierto que ha habido un salto cualitativo destacable, pero quizás alguien pueda erróneamente pensar que el capitalismo acaba de descubrir el mundo de las ideas, lo que es un error. El capitalismo, desde un principio, si por algo apuesta, es por las ideas, por la figura del empresario que apuesta, arriesga y le da vueltas al coco, más allá de la realidad feudal y las sociedades estabulizadas que le precedían.

En esencia toda la obra desprende un análisis marxista, o neomarxista, de la realidad socioeconómica, explicando como estar nueva fase del capitalismo puede llegar a permitir, y cito literalmente, un nuevo asalto a los cielos. Se ve que en el anterior no quedaron del todo satisfechos.

Hay un punto clave en la obra que es la llamada teoría de los rendimientos crecientes, y su afirmación de que la escasez es una creación política para la dominación. Cuando escucho afirmar alegremente que lo digital permite una suerte de nuevo paradigma que acaba con problemas anteriores, me acuerdo de aquellos analistas de casas de valores que en la primera burbuja punto com pronosticaban que inherente acabaría con fenómenos como el de la inflación.

El reduccionismo de unos y otros asusta, el pensar que no hay más realidad que lo digital, u obviar lo que reconocen luego paginas más atrás, como la denominada economía de la atención.

Podemos coincidir que la propiedad intelectual es un campo de batalla intenso hoy por hoy (pero no nuevo, como ellos señalan), un campo de batalla donde, para su desgracia la realidad no es tan simple como el enfrentamiento por un lado de las grandes corporaciones y por otro de lo que llaman cognitariado (el heredero del viejo proletariado).

Lo cierto, es que para cualquiera que se mueva en esos ámbitos, diría que en el mundo de las startaups, de las empresas del conocimiento, etc, late una vena anarcocapitalista, libertaria. Dificl lo tienen para reclutar levas de ese cognitariado en las ciberbarricadas de alto nivel, salvo que, al igual que hacen los partidos conservadores socialdemócratas se gasten los presupuestos públicos y las mordidas de las grandes empresas en ello.

La sensación que tengo tras leer el libro es que los autores tienen un punto de desconcierto, que tras la reagrupación tras la caída del muro, se encuentran ahora con esta realidad digital que desmiente las visiones de su pensadores de referencia. Valga, por ejemplo, su asombro ante la gasificación, ante la mezcla del trabajo y el juego, frente a a esa visión del socialismo clásico del trabajo como condena, como explotación.

Más información | Traficantes de sueños En El Blog Salmón | La nueva frontera urbana, de Neil Smith

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