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Asalariado, autónomo, inversor o rentista: qué grupo paga más impuestos en España con los mismos ingresos anuales

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Sergio Delgado

Ganar 35.000 euros brutos al año, por ejemplo, no tiene el mismo efecto fiscal si ese dinero llega por una nómina, una actividad como autónomo, dividendos, plusvalías o alquileres. Y es que, en España, el origen del ingreso importa casi tanto como la cantidad.

La clave está en que no todas las rentas tributan igual. Los salarios y los rendimientos de actividades económicas van a la base general del IRPF.

En cambio, muchas rentas financieras tributan en la base del ahorro, con tipos específicos. Además, en el trabajo entran en juego las cotizaciones sociales, que no son técnicamente impuestos, pero sí forman parte de la carga obligatoria asociada al empleo.

El asalariado

Un trabajador por cuenta ajena con 35.000 euros brutos no paga solo IRPF. También soporta cotizaciones sociales a cargo del empleado, como contingencias comunes, desempleo, formación profesional y el Mecanismo de Equidad Intergeneracional.

En el Régimen General, la Seguridad Social fija tipos separados para empresa y trabajador, con una parte empresarial claramente superior a la del empleado.

Por eso, si se analiza solo la nómina, el trabajador ve una carga. Pero si se analiza el coste laboral completo, hay otra parte que paga la empresa y que también encarece contratar o subir salarios.

El autónomo

El autónomo tributa por sus rendimientos en la base general del IRPF, igual que ocurre con las rentas del trabajo. La diferencia es que puede deducir gastos vinculados a su actividad y que paga directamente su cuota a la Seguridad Social.

Desde el nuevo sistema de cotización, la cuota de autónomos se calcula en función de los rendimientos netos estimados. La Seguridad Social permite simular la cuota correspondiente según ingresos previstos y recuerda que, al cierre del año, puede haber devolución o regularización si los ingresos reales no coinciden con lo estimado.

Por tanto, decir que el autónomo paga siempre más que el asalariado no es exacto. Depende de sus gastos deducibles, cuota elegida dentro de su tramo, comunidad autónoma y situación personal.

El inversor

Las rentas financieras, como dividendos, intereses o plusvalías, suelen tributar en la base del ahorro. En 2026, la escala estatal y autonómica combinada se mueve entre el 19% y el 30%, según el importe obtenido.

Esto explica por qué un inversor puede pagar menos impuestos que un trabajador con ingresos similares. Pero la comparación no es perfecta: el inversor no cotiza por esas rentas, no genera por ellas derechos directos de pensión contributiva y asume riesgo financiero.

El rentista

El rentista que alquila vivienda habitual puede aplicar reducciones sobre el rendimiento neto, no sobre el ingreso bruto.

La Agencia Tributaria indica que la reducción por alquiler de vivienda puede ser del 90%, 70%, 60% o 50%, según el caso, y solo se aplica a inmuebles destinados a vivienda.

Además, Hacienda aclara que esta reducción no se aplica a apartamentos turísticos, porque no cubren una necesidad permanente de vivienda.

Por eso, no es correcto afirmar sin más que un rentista que cobra 35.000 euros tributa solo por 17.500. Primero hay que calcular el rendimiento neto: ingresos menos gastos deducibles. Después se aplica, si procede, la reducción correspondiente.

Entonces, ¿quién paga más?

En general, las rentas del trabajo suelen soportar una carga efectiva más alta que muchas rentas del capital, especialmente cuando se tienen en cuenta IRPF y cotizaciones sociales. Pero claro, esto no es algo que se da en todos los casos, sin conocerse la situación concreta de cada persona.

En definitiva, a igualdad de ingresos brutos, las rentas del trabajo —tanto de asalariados como de autónomos— suelen soportar una mayor presión fiscal y contributiva que muchas rentas del capital, como las derivadas de inversiones o del alquiler de vivienda habitual.

No obstante, el resultado final depende de factores como los gastos deducibles, las reducciones aplicables, la comunidad autónoma, el tipo de renta y la situación personal de cada contribuyente.

Imágenes | Filipesd, Pexels, Alexas_Fotos

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