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El concepto de emprender aplicado a España

El concepto de emprender aplicado a España
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El escándalo Gowex y la tesitura en la que se encuentra el MAB y algunas de las empresas que cotizan en este mercado, nos está dando lecciones muy valiosas tanto para los emprendedores como para los inversores para ver cómo se ha trasladado el concepto de emprender en nuestro país. El MAB por definición es casi el último paso que se ha pensado en España para las empresas punteras e innovadoras, aquellas que destilan emprendimiento e innovación por todos sus poros.

En España, la cultura emprendedora como tal está pasando un periodo ligeramente burbujil. No es la primera vez que se hacen críticas a las valoraciones desorbitadas de las empresas, pero parece increíble que cualquier empresa que no ha sido capaz de alcanzar una facturación anual directa con partes no vinculadas de 10.000 euros, tengan la capacidad de valorarla en varios millones de euros. De estas tenemos a patadas, tanto en el MAB como fuera de él. Aquí ya pagamos por las ideas aunque no haya por donde coger bastante de ellas y ni siquiera se hayan llevado a un mercado potencial. Los entramados societarios están a la orden del día y tenemos verdaderos artistas de las notarias que firman sociedades como quién estornuda. Así se crea una estructura artificial de ingresos y gastos que sirve para dar una imagen falsa simulando un mercado que realmente no existe. Basta con controlar los tiempos de movimientos de flujos financieros entre las diferentes sociedades para presentar unas cuentas anuales de la leche.

Si te cuelgas la etiqueta de emprendedor, te mueves por los saraos adecuados y te codeas con la flor y nata política de tu entorno, consigues un cierto halo de impunidad jurídico-tributaria importante. ¿Quién se atreve a cuestionar una empresa que está perfectamente relacionada con las esferas de poder públicas y que recibe premios a razón de uno mensual?

Las rondas de financiación son realmente la gasolina de muchas de estas empresas. En el siglo pasado, la base de la empresa era el círculo producto/venta/cobro. Hoy muchas empresas han cambiado estos elementos por los business angels/ampliación de capital/financiación pública.

Y lo más importante, se ha creado toda una profesión de cancamuseros que viven alrededor del emprendimiento prestando el soporte y servicio paralelo para apoyar el circo, que si ganan dinero con el concepto. Pienso en bastantes personas o empresas que van dando lecciones sobre emprendimiento cuando no han montado una empresa en su vida, que van pontificando sobre las bondades de emprender o el avance tecnológico tal o cual y lo máximo que saben de tecnología es que tienen un Smartphone en el bolsillo, aquellos que prometen el éxito y la felicidad mediante el marketing online y la famosa imagen 2.0, las empresas dedicadas a montar expedientes impecables para obtener financiación pública y privada o todo el segmento financiero-legal que se ha montado a la sombra del MAB y la pasta que se van quedando por el camino.

¿Esa es la foto del emprendedor en España? No de todos, pero la mayoría si cumple bastantes de estos puntos.

En El Blog Salmón | Ley de emprendedores ¿para estos cambios tanto ruido? (infografía)

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