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Tres vías para chivarte a la CNMC

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Si consideras que alguien está vulnerando la legislación en materia de competencia, hay tres vías para chivarse a la CNMC. Y digo chivarse y no denunciarlo ya que la propia CNMC huye de esta definición para hablar de colaboración o de programa de clemencia por los motivos que luego veremos.

Teniendo en cuenta que la legislación en materia de competencia es una de las de peor calidad que recuerdo en el ámbito administrativo (del dumping al abuso de la posición de dominio pasando por el cartel, toda situación es sospechosa), el asunto tiene su miga. El proceso kafkiano en el que puede verse inmersa una empresa "denunciada" puede ser un lastre mortal. En esencia parece que de eso se trata, de tener un arma coactiva sobre las empresas y no tanto de buscar un ideal de competencia que nadie acaba de definir. Pero vayamos al grano y a las distintas maneras que tenéis de colaborar con Papá Estado.

Por un lado tenemos la denuncia administrativa pura y dura de toda la vida, ésa en la que uno se identifica y aporta pruebas, presentándose como interesado en el procedimiento. En definitiva, la que otorga las garantías adecuadas para el denunciado. Pero el garantismo no se lleva, está en desuso.

Por contra, y tal y como ocurre en otros ámbitos, ahora existe también la posibilidad de usar un buzón de colaboración, que como la propia CNMC indica no es una denuncia formal. Lógico, no caben las denuncias anónimas (no hace falta ser muy listo para saber los motivos por los que nuestro sistema sancionador desdeña de ellas), así que huyen de esa denominación para no invalidar el procedimiento, ya que esto no deja de ser una denuncia irregular, sin identificación. Eso sí, ya me gustará saber dentro de unos años que dicen los Tribunales o el TC de esta práctica inquisitorial.

Por último tenemos el llamado programa de clemencia, descrito en el video con el que arrancamos, y que viene a recoger la figura del arrepentido, la de la empresa miembro de un cartel que denuncia al resto o que colabora en un proceso abierto aportando pruebas, gozando de beneficios (eximirse de las sanciones o reducirlas), bajo el paraguas de un supuesto anonimato. Ideal para destrozar a la competencia con la que has pactado y lograr una ventaja competitiva por la vía administrativa (muy lógico, acuerdo con particulares no, con la Administración sí).

Así, entre nosotros, para organización anticompetitiva y con prácticas a investigar, la del dueño de todo este cotarro: si, el Estado.

Más información | CNMC

En El Blog Salmón | ¿Sueñan los empresarios con Estados intervencionistas?, ¿Competencia desleal de TVE?

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