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La lenta agonía de la era Thatcher

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A fines de los años 70 y principios de los años 80, con la fuerte presión de la jihad fundamentalista y en apoyo de los intereses financieros, comenzaron en el Reino Unidos y los EEUU, los recortes presupuestarios, las privatizaciones de las empresas estratégicas y la desregulación de los mercados financieros.

La virulencia de estas tres medidas de política tiene hoy al mundo en llamas. En Estados Unidos prácticamente toda la banca deberá ser nacionalizada, como se cuenta en The New York Times. Y los últimos bastiones que hoy resisten, JP Morgan y Wells Fargo, requerirán también cuantiosos apoyos de liquidez con cargo a todos los contribuyentes, para poder mantenerse a flote.

Alan Blinder, de la Universidad de Princeton, ha detectado los seis errores que provocaron la crisis y no duda en calificar como culpables a la jihad fundamentalista que abogó por el libre-libre mercado y la desregulación financiera total.

Durante tres décadas, la opción de la desregulación se presentó como el único camino posible y se aplicaron los más nefastos postulados teóricos del comercio internacional a nivel global, haciendo desaparecer a millones de empresas, provocando una enorme concentración de riqueza, generando una gran cantidad de desempleo y negando los niveles mínimos de participación ciudadana.

La revolución neoliberal iniciada en el Reino Unido y los EEUU se propagó por todo el mundo y por eso no debe extrañar la velocidad del contagio frente a la actual crisis, que, aunque algunos aún intentan minimizarla (para la jihad del pensamiento económico una crisis como ésta es imposible y no puede ocurrir, dado que el mercado es perfecto y lo resuelve todo) se ha propagado a todo el mundo.

Una muestra de la evolución de esta crisis es que la economía del Reino Unido está a punto de sufrir su más espectacular caída desde 1946, con una drástica disminución del 3% para este año, algo menos que la caída que se espera para los EEUU: 5,5%, pero cuyo impacto está provocando niveles masivos de desempleo. A su vez, la libra, moneda que no forma parte de la zona euro, ha caído drásticamente frente al euro y el dólar en las últimas semanas por el creciente temor al colapso del sistema bancario británico, que el año pasado debió nacionalizar Northern Rock y la semana pasada se vió obligada a firmar una participáción forzada del 70% en el Royal Bank of Scotland.

La actual crisis, por cierto, está aún en sus inicios, y como señala Vince Cable: "Los gobiernos se parecen a alguien que está tratando de dar el beso de la vida a un cadáver"; es decir no lograr comprender donde está el problema, y por ello no logran dar con la solución. Así están las cosas.

Más información | Nationalization Gets a New, Serious Look, Six Errors on the Path to the Financial Crisis
Imagen | Matt Biddulph

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