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Concursos de hipocresía [por IC]

Concursos de hipocresía [por IC]
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Siempre me han dicho que la primavera es tiempo de cambios. Y si hablamos de la condición humana, esos cambios van desde los subidones hormonales o la astenia hasta movimientos sociales considerables. El caso es que uno, en su afán de exculparse, le va a echar la culpa a esta estación en la que nos encontramos por el mosqueo que siento al oír ciertas expresiones triunfalistas: hemos salido del concurso, o bien, nosotros no hemos presentado un ERE.

Si el tema concursal os pilla lejano, os recomiendo dos entradas que escribí hace ya tiempo. Una primera sobre el concepto de concurso y otra segunda sobre la justificación de dichos procedimientos. Si os gusta la materia, hay excelentes posts al respecto escritos por mis compañeros sobre casos particulares, para empaparos sobre la realidad de esta institución jurídico-mercantil que trata de preservar la existencia de la empresa en crisis o bien una liquidación ordenada de los activos, que redunde en beneficio de unos intereses que se consideran dignos de protección (si bien, como siempre hay intereses e intereses). ¿Dónde radica la hipocresía?, ¿dónde te pica, se preguntará más de uno?

Me pica cuando veo publicados en los medios la expresión, acrítica, de Sucesores de Merenganito SA sale de concurso tras aprobarse el convenio con sus acreedores. Oye, ni que hubiese salido del armario. Y me pica ya que, si bien formalmente puede ser cierto, si bien se cierra el concurso debido a que la gestión de al empresa ya no está intervenida, a mi me parece que de salida real poco o nada en la mayoría de los casos. ¿Por qué digo esto?, ¿cuándo se sale para mi realmente del concurso? Pues, para mi se sale del concurso cuando se cumple el convenio de acreedores, que suelen contemplar quitas sustanciales y esperas jugosas. Esas esperas, o aplazamientos en el pago de las deudas deben ser pagadas. Lograr que se apruebe el convenio será duro, pero cumplirlo tampoco será fácil. Y si no se cumple, la Ley es clara, se reabre el concurso para la liquidación de la empresa. Por tanto, eso de que hemos salido del concurso queda muy bonito en las hojas salmón pero es muy relativo. Del concurso se sale cuando se paga. Los pactos han nacido para ser cumplidos y estos deudores no

El problema es que satisfacer dichos convenios puede ser complicado, ya que el concurso marca a la empresa con una letra escarlata. Reconozco que pagan justos por pecadores, pero no es nada fácil para una empresa que "sale" del concursos recuperar el bien más preciado, que es la confianza. Confianza de proveedores, de bancos, de clientes. No lo es debido a que saben que unen su suerte a alguien que ha visto tarjeta amarilla, que no tiene margen de error, ergo no le van a dar muchas facilidades. Y tampoco es sencillo si, como ocurre en bastantes ocasiones, ese concurso de acreedores, a pesar de no declararse culposo, huele a mala gestión o algo peor, habiendo dejado cadáveres empresariales a su paso o transmitido el virus concursal. Por todo ello no es sencillo operar y poder cumplir así el convenio. Es más, algunos arrostran con esa lacra en la imagen incluso después de haber, pudiendo afirmar que ellos si habrán salido del concurso pero el concurso no ha salido de ellos.

Estos eran mis resquemores concursales, pero como ya decía Superratón, no se vayan que aún hay más (donde rascar). Y me refiero a los ERES, a los Expedientes de Regulación de Empleo, o mejor dicho a proclamar la ausencia de los mismos como mérito de gestión empresarial. Lo he visto en varias empresas, y no dudo que en algunas de ellas lo sea. Pero hay otras muchas en que harían mejor en estar calladitos. Os cuento la última gota que ha colmado el vaso, mi vaso, y que se ha producido tras la lectura de un periódico.

Director general de filial de una gran multinacional abandona la firma. Alto cargo institucional se despide del mismo con momento sofá y posado nada robado antes las cámaras. Todo son parabienes cruzados. Y el político destaca como muestra de la excelencia gerencial del saliente que la firma no ha presentado ni un ERE, dando a entender que la firma está a las duras y a las maduras con sus trabajadores, que no les deja tirados. Casi se me saltan las lagrimas. De risa.

El brillante prohombre debe pensar que nos chupamos el dedo. Eso o no se entera, aunque yo creo que es lo primero, ya que le resultaría fácil saber que quienes si presentan expedientes de regulación son los proveedores de la firma, las auténticas empresas españolas que sostienen a la filial de la multinacional. Y lo hacen, bastantes de ellas, debido a que ese señor, con el que estaba sentado en el mullido tresillo, les ha toreado con los pagos y los pedidos. Es con los proveedores con los que no ha estado a las duras y a las maduras, es a ellos a los que ha traslado el marrón de tener que cargar con los EREs. Pero esos nunca se sentarán en el sillón, nunca podrán oir les dicen que jamás han presentado un ERE.

Me pica y mucho, pero ya se pasará, que es que estamos en primavera. Hasta el próximo jueves.

Más información | laprovincia.es, Ley Concursal 22/2003, de 9 de julio En El Blog Salmón | Cuando hagas un ERE predica con el ejemplo, Métodos y Herramientas en un procedimiento concursal Imagen | rbrwr

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IC ha sido colaborador habitual en El Blog Salmón y ahora escribe una columna semanal donde muestra su punto de vista de los asuntos económicos más relevantes.

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