El paro en Andalucía es siempre más alto que el de España: causas y posibles soluciones

El paro en Andalucía es siempre más alto que el de España: causas y posibles soluciones
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El mercado laboral va poco a poco recobrándose tras los embistes causados por la pandemia, que llevaron a miles de españoles a quedarse sin empleo de un día para otro o, en el mejor de los casos, en situación de ERTE.

Ahora, cuando la normalidad ya está más cerca, el paro va bajando con un importante descenso en agosto, con 82.583 parados menos, el mejor agosto de la serie histórica. Si bien sigue habiendo más de 3,3 millones de desempleados en nuestro país, lo que sitúa la tasa de paro en el 14,3%, bastante por encima de la media europea (6,2%).

Pero si nos fijamos en una comunidad en concreto, la situación es más preocupante. Andalucía tiene actualmente un 22% de paro, una cifra que parece crónica, pues ni en épocas de crecimiento económico ha logrado estar en niveles más cercanos a la media del país.

¿Por qué sucede esto en la autonomía más grande de España? ¿Qué diferencias hay respecto al resto? Y, lo más importante, ¿cómo se podría revertir la situación?

Motivos por los que hay más paro en Andalucía

Hemos consultado con varios expertos en economía andaluza y coinciden en señalar las características intrínsecas del mercado laboral de la región como causa de la situación endémica.

Manuel Alejandro Hidalgo, profesor de Economía Aplicada en la Universidad Pablo de Olvadide de Sevilla, indica que se conjugan muchas causas, en primer lugar de "oferta, de la mano de obra en Andalucía, que tiene menos nivel formativo en términos medios y está concentrada en sectores de bajo valor añadido, como son la agricultura o el turismo".

"En consecuencia, esta mano de obra tiene más dificultades para encontrar empleo en un mercado de trabajo en el que existen varias restricciones de carácter regulatorio y poca movilidad", señala. Además, destaca la "sectorización", con sectores con una alta temporalidad, lo que genera desempleo. Y, por último, señala a la regulación "que aunque en Andalucía es la misma que en País Vasco, al ser actividades de menor valor añadido, la regulación tiene un efecto punitivo que hace que cueste más la contratación del trabajo". Factores que unidos generan los niveles de paro que no logra bajar la región.

Por su parte, el profesor de la Universidad de Sevilla Rafael Salgueiro, igualmente indica que se trata de una suma de explicaciones parciales al mayor paro en la región andaluza. Sobre todo, destaca tres. "La estructura productiva de Andalucía no es igual al resto de España, la densidad empresarial es menor, sobre todo en las medianas empresas, hay una mayor presencia de actividades temporales, como la agricultura, el turismo y algún tipo de comercio, pero, sobre todo, la principal causa está en la cualificación de las personas", resume el profesor.

Los niveles académicos, por un lado, y la formación dirigida a mejorar la cualificación no ha funcionado, insiste Salgueiro. Algo que parece clave para el devenir laboral andaluz, pues según datos del INE, la comunidad tiene una tasa de abandono escolar del 21,8%, la tercera más alta por detrás de Ceuta y Melilla.

Hablamos de un elevado porcentaje de personas que no tiene ningún tipo de formación oficial avalada por los organismos educativos, lo que complica, evidentemente su colocación en el mercado laboral.

Posibles soluciones

¿Cómo podría solucionarse esto? Rafael Salgueiro destaca, precisamente, que hay que evitar la "huída" de las personas de los estudios a partir de los 16 años a trabajos temporales que no garantizan estabilidad a largo plazo. Por otra parte, incide en quitar las limitaciones a la actividad empresarial que todavía existen "y no son pocas".

Eso sí, advierte de que el resultado no será inmediato, "hay que perseverar e insistir en cualificación, cualificación y cualificación".

Por su parte, Manuel Hidalgo también señala que se trata de una inversión a largo plazo y que ayudaría una "flexibilización del mercado de trabajo, sobre todo pensando en una reducción de la temporalidad". Pero sobre todo, dice igualmente, que hay que cambiar la formación de los trabajadores "y la formación de base de los andaluces, lo que podría fomentar a medio-largo plazo un cambio en la estructura productiva, que eso solucionaría el problema del desempleo".

Por lo tanto, parece que la estrategia para aumentar el nivel de empleo pasa por mejorar la formación de la oferta y flexibilizar y profesionalizar la demanda. Si hay trabajadores muy preparados pero el mercado sigue siendo temporal y de poco valor añadido, el problema seguirá sin resolverse.

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