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Microseguros contra la sequía: ¿ayuda al desarrollo o negocio?

Microseguros contra la sequía: ¿ayuda al desarrollo o negocio?
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Siempre he creído que uno de los indicadores del grado de desarrollo de una sociedad era el peso y lo avanzado de su sector asegurador. Un ejemplo, si lo queréis ver de cerca, lo tenemos en el binomio España-Alemania. De ahí que iniciativas como los microseguros contra la sequía me parecen muy interesantes, aunque no entiendo el motivo para mostrarlo como ayuda al desarrollo y no como negocio. Es más, no creo que haya mejor ayuda al desarrollo que hacer negocios.

Todo esto guarda relación con la siguiente charla de TED de Rose Goslinga, El seguro de cosechas, una idea que vale la pena sembrar. Os dejo con ella y luego os comento mis impresiones:

¿Os ha resultado interesante? A mi mucho. Incluso países como España, con un modelo de seguro agrario que Bruselas desea replicar podría sacar conclusiones de estos modelos de microseguro.

El uso de la tecnología para la reducción de costes, la formula de comercialización en paquete con las semillas (seguro que todavía hay quien se queja por esta venta "forzada", como la de los seguros hipotecarios) y la trazabilidad de las mismas, el efecto red con múltiples proveedores interesados, el ajuste de los costes, etc. Todo ello es fantástico, sin embargo me ha quedado un sabor de boca amargo.

Cuando voy al perfil de la ponente veo que es la responsable del programa Kilimo Salama de la Fundación Syngenta. El caso es que el nombre no me sonaba de mucho, pero tirando veo que es una fundación impulsada por una empresa del mismo nombre, que es la fusión de las divisiones vinculadas al negocio Agribusinnes de dos grandes multinacionales bien conocidas. Novartis y Astra-Zeneca. Syngenta es uno de los principales productores de semillas modificadas genéticamente.

Esto podría dar lugar a debatir, por enésima vez, sobre si estamos o favor o no de usar dichas variedades, sobre el régimen jurídico de patentes de las mismas, sobre la especulación con los alimentos o el uso de organizaciones del Tercer Sector como negocio para la captación de subvenciones etc. Pero eso no es de lo que va este post.

Cuando Rose dice que se pusieron en contacto con los comercializadores de semillas o de productos fitosanitarios me parece una broma. Ellos mismos, la fundación de la que ella depende son esos productores, son esos comercializadores. ¿Qué sentido tiene no manifestarlo expresamente?, ¿qué sentido tiene negarse a reconocer lo evidente? Estos microseguros facilitan la comercialización de su producto y es algo para estar orgulloso, para sentirse bien. Vender un buen producto y asegurarte de que a tu cliente le vaya bien es tan bueno o mejor que la caridad o que la llamada ayuda al desarrollo.

Es tan evidente que el mencionado programa ya se ha escindido de la Fundación y se ha comentado como una sociedad limitada, ACRE.

En El Blog Salmón | El negocio de la caridad, churras y merinas, Las ONG como negocio

Imagen | CIAT

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