Mucho se habla de la canción del verano, y con causa, ya que suelen ser fenómenos cuando menos surrealistas y dados a la sorpresa, aromas musicales de pachanga para noches de fiestas populares. Pero no debemos olvidar otro suceso que suele darse en plena canícula: el spot publicitario del verano. Yo ya tengo mi candidato: la ONCE con Como una ola.
Supongo que todos habréis visto el spot, marchosillo, con esa versión de la canción que inmortalizó Rocío Jurado. Como una ola, como una ola la pasta entró en mi vida. Y mientras lo veo, mientras contemplo las imágenes de la alegre clase media surfera, me doy cuenta de que no hemos aprendido, de que el tema resume perfectamente nuestro pasado inmediato, nuestro pasado imperfecto.
