
En el último informe publicado por la FAO, la Organización para la Agricultura y la Alimentación de la Naciones Unidas, se señala que los precios de los alimentos han caído un 10% desde febrero. El Índice de Precios de Alimentos de la FAO (FFPI) alcanzó un promedio de 215 puntos en noviembre, un punto por debajo de octubre, pero el 10 por ciento (23 puntos) por debajo de su pico de febrero 2011, cuando batieron su récord histórico. Según estos datos, la tendencia de los precios ha sido decreciente durante gran parte de 2011, a diferencia de 2007, 2009 y 2010, en que fueron al alza. Los precios vivieron un período de fuerte descenso desde mediados de 2008, tras el estallido de la crisis (ver gráfica).
En los últimos diez años, el precio de los alimentos se ha incrementado a niveles no vistos en más de un siglo, coincidiendo con el fuerte incremento de la demanda alimentaria de China e India, y también con el aumento de la especulación financiera en productos básicos. Si bien los precios de los alimentos están siempre expuestos a la volatilidades propias del ciclo económico y las cosechas, ahora se ven expuestos a las volatilidades de la especulación financiera y también, hay que decirlo, a las convulsiones sociales y políticas que han sacudido durante el año a Africa y Europa.




