El efecto Hoskins debe llegar a España

Me voy a permitir definir el “efecto Hoskins” como la transformación psicológica que sufre un individuo cuando asume la realidad inmobiliaria, el valor real de sus bienes y entra en quiebra técnica personal. Este efecto tiene su base en Terry Hoskins, americano que ha derribado su casa al notificarsele la orden de ejecución hipotecaria.
Este hombre, al igual que muchos convecinos que nos rodean siguen con la férrea creencia de que el ladrillo nunca baja y también sustentan su riqueza patrimonial en un valor sobrevalorado de un bien que en su momento, el mercado estuvo dispuesto a pagar cantidades exhorbitadas por un inmueble. La dura realidad se asume cuando en nuestra falsa falacia de riqueza nos acompaña un mal socio prestamista, que nos ha financiado nuestro hipotético bienestar de propiedad y tiene la mala costumbre de querer cobrar por su préstamo.








